From the Guidelines
El seguimiento de la enfermedad renal crónica (ERC) estadio G4 requiere un enfoque multidisciplinario para evitar su progresión a estadio G5 y la necesidad de terapia de reemplazo renal, según lo recomendado en la guía de práctica clínica de KDIGO 2024 1. Se recomienda consultas con nefrología cada 1-3 meses, con monitoreo regular de la función renal mediante creatinina sérica, tasa de filtración glomerular estimada (eGFR), electrolitos, hemoglobina, calcio, fósforo y PTH. El control estricto de la presión arterial es fundamental, manteniendo niveles por debajo de 130/80 mmHg, preferentemente con inhibidores de la ECA (como enalapril 5-40 mg/día) o ARA-II (como losartán 25-100 mg/día), lo que se apoya en la recomendación de optimizar el control de la presión arterial para reducir el riesgo de progresión de la ERC 1. La proteinuria debe controlarse a menos de 1 g/día. Es esencial el manejo de la diabetes con hemoglobina glucosilada menor a 7%, evitando metformina y ajustando dosis de otros antidiabéticos. La dieta debe ser baja en sodio (<2 g/día), con restricción moderada de proteínas (0.6-0.8 g/kg/día), control de fósforo y potasio, y adecuada hidratación, lo que se alinea con las recomendaciones para el manejo de la ERC en general 1. Se debe evitar medicamentos nefrotóxicos como AINEs y aminoglucósidos, y preparar al paciente para posible terapia de reemplazo renal cuando la eGFR caiga por debajo de 15-20 ml/min. Este enfoque integral ayuda a preservar la función renal residual y mejorar la calidad de vida, ya que en esta etapa avanzada (eGFR 15-29 ml/min) el riesgo de progresión y complicaciones es significativamente alto. Algunos puntos clave a considerar en el manejo de la ERC estadio G4 incluyen:
- Monitoreo regular de la función renal y control de la presión arterial
- Manejo de la diabetes y control de la proteinuria
- Dieta baja en sodio y restricción moderada de proteínas
- Evitación de medicamentos nefrotóxicos
- Preparación para posible terapia de reemplazo renal.
From the Research
Seguimiento de Enfermedad Renal Crónica Estadio G4
Para evitar la progresión de la enfermedad renal crónica (ERC) en estadio G4, es fundamental seguir un enfoque terapéutico integral. A continuación, se presentan algunos puntos clave basados en la evidencia disponible:
- Control de la hipertensión y la albuminuria: La gestión de la hipertensión y la albuminuria son considerados objetivos primarios para frenar la progresión de la ERC 2.
- Uso de bloqueadores del sistema renina-angiotensina: Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARB) son los fármacos principales para lograr estos objetivos 2, 3, 4, 5, 6.
- Beneficios de los IECA y ARB: Estos fármacos han demostrado tener efectos renoprotectores significativos en pacientes con ERC, especialmente en aquellos con albuminuria alta 2, 4, 5.
- Consideraciones en estadios avanzados de ERC: Aunque los beneficios de los IECA y ARB en estadios avanzados de ERC (estadio G4 y G5) no están completamente establecidos, la evidencia sugiere que pueden ser beneficiosos para retrasar la progresión de la enfermedad y reducir el riesgo de insuficiencia renal terminal 2, 4, 6.
- Importancia de la supervisión nefrológica: Los pacientes con ERC en estadio G4 requieren una supervisión nefrológica cercana para evaluar su progresión y determinar la necesidad de terapias de reemplazo renal 3.