From the Guidelines
No se debe utilizar metoprolol como tratamiento de primera línea para el síndrome vasovagal, ya que la evidencia no apoya su eficacia en este contexto. Aunque metoprolol es un antagonista beta-1 selectivo que disminuye la actividad del corazón, su mecanismo de acción no se traduce en una reducción efectiva de los síntomas del síndrome vasovagal 1. De hecho, los estudios han demostrado que los beta-bloqueantes, incluyendo metoprolol, no tienen un efecto beneficioso en la prevención de la sincope vasovagal y pueden incluso ser perjudiciales en ciertos casos 1.
En lugar de metoprolol, se pueden considerar otras opciones terapéuticas, como la expansión de volumen con aumentos en la ingesta de sal y líquidos, el entrenamiento de ejercicio moderado o la terapia con midodrina, que han demostrado ser efectivas en la reducción de los síntomas del síndrome vasovagal 1. Es importante tener en cuenta que cada paciente es único y que el tratamiento debe ser individualizado según las necesidades y la respuesta del paciente.
Algunos de los motivos por los que se podría haber considerado el uso de metoprolol en el pasado incluyen su capacidad para reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que podría ser beneficioso en teoría para prevenir la sincope vasovagal. Sin embargo, la evidencia actual no apoya este uso y, en su lugar, sugiere que los beta-bloqueantes pueden incluso empeorar los síntomas en algunos casos 1.
En resumen, la elección de metoprolol como tratamiento para el síndrome vasovagal no está respaldada por la evidencia actual y se deben considerar otras opciones terapéuticas. Es importante que los pacientes con síndrome vasovagal sean evaluados y tratados por un profesional de la salud experimentado que pueda proporcionar un plan de tratamiento individualizado y efectivo.
From the FDA Drug Label
Metoprolol es un bloqueador selectivo beta 1 (cardioselectivo) de receptores adrenérgicos. La farmacología clínica ha demostrado la actividad beta-bloqueante de metoprolol, como se muestra por (1) reducción de la frecuencia cardíaca y el gasto cardíaco en reposo y durante el ejercicio, (2) reducción de la presión arterial sistólica durante el ejercicio, (3) inhibición de la taquicardia inducida por isoproterenol, y (4) reducción de la taquicardia ortostática refleja.
El metoprolol se utiliza para tratar el síndrome vasovagal porque disminuye la frecuencia cardíaca y reduce la contractilidad del corazón, lo que a su vez puede ayudar a prevenir los episodios de taquicardia y hipotensión asociados con este trastorno. Aunque el metoprolol es un antagonista beta 1, su efecto principal es disminuir la actividad del corazón, lo que puede ser beneficioso en el tratamiento del síndrome vasovagal. Sin embargo, no hay una explicación clara en la etiqueta del medicamento sobre cómo el metoprolol produce vasoconstricción indirecta en este contexto 2.