From the Research
La dosis y fraccionamiento recomendados para el tratamiento de un cáncer de mama metastásico con radioterapia sobre el tumor primario son de 30-40 Gy administrados en 10-15 fracciones durante 2-3 semanas. Un régimen común es 30 Gy en 10 fracciones (3 Gy por fracción) 1. En casos donde el objetivo principal es paliativo, se pueden utilizar esquemas de fraccionamiento más cortos, como 20 Gy en 5 fracciones o incluso 8 Gy en una sola fracción. La dosis específica debe individualizarse según el estado de desempeño del paciente, la extensión de la enfermedad, los tratamientos previos y la supervivencia esperada. La radioterapia en el contexto de metástasis tiene como objetivo proporcionar control local, prevenir complicaciones del tumor primario y mejorar la calidad de vida, en lugar de curar. La planificación del tratamiento debe considerar las estructuras críticas adyacentes para minimizar la toxicidad, y la terapia sistémica concurrente puede necesitar interrumpirse temporalmente dependiendo de los agentes utilizados. El oncólogo radioterapeuta debe trabajar en estrecha colaboración con el oncólogo médico para coordinar la atención dentro del contexto del plan de tratamiento general para la enfermedad metastásica.
Algunos estudios sugieren que la radioterapia puede tener un impacto positivo en la supervivencia global en pacientes con cáncer de mama metastásico, especialmente cuando se combina con otros tratamientos 1. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la evidencia disponible es limitada y que se necesitan más estudios para determinar el papel exacto de la radioterapia en el tratamiento de la enfermedad metastásica.
En cuanto a la dosis y fraccionamiento, un estudio reciente sugiere que la radioterapia con una dosis de 30-40 Gy administrada en 10-15 fracciones es segura y efectiva para el tratamiento de la enfermedad metastásica 1. Otro estudio encontró que la radioterapia con una dosis de 20 Gy en 5 fracciones es una opción viable para pacientes con enfermedad metastásica avanzada 2.
En resumen, la radioterapia es una opción de tratamiento para el cáncer de mama metastásico, y la dosis y fraccionamiento recomendados son de 30-40 Gy administrados en 10-15 fracciones durante 2-3 semanas. Sin embargo, es importante individualizar el tratamiento según las necesidades y características de cada paciente, y considerar las estructuras críticas adyacentes para minimizar la toxicidad. La colaboración entre el oncólogo radioterapeuta y el oncólogo médico es fundamental para coordinar la atención y proporcionar el mejor tratamiento posible para los pacientes con enfermedad metastásica.
Algunas consideraciones importantes al planificar la radioterapia para el tratamiento de la enfermedad metastásica incluyen:
- La evaluación del estado de desempeño del paciente y la extensión de la enfermedad
- La selección de la dosis y fraccionamiento adecuadas según las necesidades del paciente
- La consideración de las estructuras críticas adyacentes para minimizar la toxicidad
- La colaboración con el oncólogo médico para coordinar la atención y proporcionar el mejor tratamiento posible.