From the Research
La dosis máxima diaria de hierro sacarosa es de 300 mg por administración, con un máximo de 600 mg por semana. Para la mayoría de los pacientes, una sola dosis no debe exceder los 300 mg, y la velocidad de infusión no debe exceder los 100 mg de hierro por 15 minutos. Esta medicación se administra intravenosamente, ya sea como una inyección lenta o como una infusión diluida en solución salina normal. Los regímenes de tratamiento varían según el nivel de hemoglobina y el peso corporal del paciente, pero generalmente implican múltiples dosis durante varias semanas hasta que se corrija el déficit total de hierro calculado. El hierro sacarosa se utiliza para tratar la anemia por deficiencia de hierro en pacientes que no pueden tolerar el hierro oral, tienen problemas de malabsorción o requieren una repletión rápida de hierro. Las limitaciones de dosificación son importantes para prevenir reacciones adversas como hipotensión, náuseas y reacciones de hipersensibilidad que pueden ocurrir con una administración rápida o una dosificación excesiva. Los pacientes deben ser monitoreados durante y después de la administración para detectar signos de reacciones adversas, particularmente durante la primera dosis 1, 2.
Algunos estudios han demostrado que el hierro sacarosa es seguro y eficaz para tratar la anemia por deficiencia de hierro en pacientes que no pueden tolerar el hierro oral o tienen problemas de malabsorción 3, 4. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la dosis máxima diaria de hierro sacarosa debe ser individualizada según las necesidades del paciente y su respuesta al tratamiento.
En resumen, la dosis máxima diaria de hierro sacarosa es de 300 mg por administración, con un máximo de 600 mg por semana, y los pacientes deben ser monitoreados cuidadosamente para detectar signos de reacciones adversas. Es importante seguir las recomendaciones de dosificación y administración para garantizar la seguridad y eficacia del tratamiento con hierro sacarosa 5.