From the Guidelines
Para establecer un diagnóstico de bronquiolitis, es fundamental realizar una historia clínica y un examen físico exhaustivos, centrándose en los síntomas respiratorios en lactantes menores de 24 meses de edad. La escucha de sibilancias, crepitaciones y la observación de taquipnea, flaring nasal, retracciones y uso de músculos accesorios durante la respiración son cruciales. La oximetría de pulso es esencial para evaluar los niveles de saturación de oxígeno, con lecturas por debajo del 92% que indican enfermedad significativa. La medición de la frecuencia respiratoria es crucial, con tasas que exceden las normas apropiadas para la edad que sugieren distress respiratorio. La auscultación torácica típicamente revela sibilancias, crepitaciones y expiración prolongada. La observación del trabajo de respiración, incluyendo retracciones intercostales, subcostales o supraesternales, ayuda a evaluar la gravedad. Si bien no se recomiendan rutinariamente, las radiografías de tórax pueden considerarse en casos graves o cuando se sospechan complicaciones, potencialmente mostrando hiperinflación, engrosamiento peribronquial o atelectasia. Las pruebas virales (como pruebas de antígeno rápido o PCR para RSV) pueden identificar el agente causante, pero no siempre son necesarias para el diagnóstico. El diagnóstico sigue siendo principalmente clínico, basado en la presentación característica de distress respiratorio en niños pequeños durante la temporada viral, con sibilancias y aumento del trabajo de respiración siendo los hallazgos más destacados 1.
Algunas de las maniobras y exploraciones que pueden ayudar a establecer el diagnóstico de bronquiolitis incluyen:
- Historia clínica y examen físico exhaustivos
- Escucha de sibilancias y crepitaciones
- Observación de taquipnea, flaring nasal, retracciones y uso de músculos accesorios
- Oximetría de pulso para evaluar la saturación de oxígeno
- Medición de la frecuencia respiratoria
- Auscultación torácica para evaluar la presencia de sibilancias, crepitaciones y expiración prolongada
- Observación del trabajo de respiración para evaluar la gravedad
- Radiografías de tórax en casos graves o cuando se sospechan complicaciones
- Pruebas virales para identificar el agente causante, si es necesario.
Es importante tener en cuenta que el diagnóstico de bronquiolitis se basa en la presentación clínica y no en pruebas de laboratorio o radiológicas. La evaluación de la gravedad de la enfermedad y la identificación de factores de riesgo para enfermedad grave, como la edad menor de 12 semanas, la prematuridad, la enfermedad cardiopulmonar subyacente o la inmunodeficiencia, son fundamentales para tomar decisiones sobre la evaluación y el manejo de los niños con bronquiolitis 1.
From the Research
Maniobras y exploraciones para el diagnóstico de bronquiolitis
- La diagnosis de bronquiolitis se basa principalmente en la historia de la enfermedad y los hallazgos de la exploración física 2, 3.
- Las investigaciones de laboratorio generalmente no son útiles para el diagnóstico de bronquiolitis 2, 3.
- La exploración física puede incluir la evaluación de la respiración, la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno y el estado general del paciente 4.
- No se recomienda el uso de pruebas virales para el diagnóstico de bronquiolitis, ya que la enfermedad se diagnostica clínicamente 3.
- La evaluación de la gravedad de la enfermedad es importante para determinar la necesidad de hospitalización y el tratamiento adecuado 5.
Uso de broncodilatadores en el tratamiento de la bronquiolitis
- No hay evidencia de que los broncodilatadores, como el albuterol, sean efectivos en el tratamiento de la bronquiolitis en general 3, 4.
- Sin embargo, algunos estudios sugieren que los broncodilatadores pueden ser beneficiosos en ciertos casos, como en niños mayores con bronquiolitis causada por el virus del resfriado común, o en aquellos con antecedentes de asma o dermatitis atópica 6.
- Es importante tener en cuenta que la mayoría de los estudios no han encontrado diferencias significativas en los resultados clínicos con el uso de broncodilatadores en la bronquiolitis 4.