From the Guidelines
En shock, la decisión de transfundir productos sanguíneos depende de criterios clínicos específicos, y se recomienda transfundir glóbulos rojos cuando los niveles de hemoglobina caen por debajo de 7 g/dL en la mayoría de los pacientes, o por debajo de 9-10 g/dL en aquellos con enfermedad cardíaca activa o sangrado en curso, según lo establecido en la guía de práctica clínica de 2017 1.
Al considerar la transfusión de productos sanguíneos en pacientes en shock, es fundamental evaluar cuidadosamente su estado clínico y las posibles complicaciones asociadas con la transfusión. Los siguientes puntos son clave en la toma de decisiones:
- Transfusión de glóbulos rojos: se indica cuando los niveles de hemoglobina caen por debajo de 7 g/dL en la mayoría de los pacientes, o por debajo de 9-10 g/dL en aquellos con enfermedad cardíaca activa o sangrado en curso, según lo establecido en la guía de práctica clínica de 2017 1.
- Transfusión de plaquetas: se recomienda cuando los recuentos de plaquetas caen por debajo de 50,000/μL en pacientes con sangrado activo, o por debajo de 10,000-20,000/μL en pacientes estables para prevenir el sangrado espontáneo, como se sugiere en la guía de práctica clínica de 2017 1.
- Plasma fresco congelado: se administra típicamente cuando hay coagulopatía con sangrado activo o antes de procedimientos invasivos, generalmente cuando el INR excede 1.5-2.0, según lo establecido en la guía de práctica clínica de 2017 1.
- Crioprecipitado: se utiliza cuando los niveles de fibrinógeno caen por debajo de 100-150 mg/dL.
En escenarios de hemorragia masiva, se prefiere un enfoque equilibrado utilizando protocolos con ratios fijas de glóbulos rojos:plasma:plaquetas (a menudo 1:1:1) para prevenir la coagulopatía dilucional, como se sugiere en la guía de práctica clínica de 2021 1. Estos umbrales deben ajustarse según la condición clínica del paciente, con estrategias de transfusión más agresivas para aquellos con hemorragia en curso, lesión cerebral traumática o compromiso cardiovascular.
Es importante tener en cuenta que la decisión de transfundir productos sanguíneos debe basarse en la evaluación individualizada del paciente y no exclusivamente en los niveles de hemoglobina o otros parámetros laboratoriales, como se destaca en el estudio de 2020 1. El objetivo es restaurar la perfusión tisular y la entrega de oxígeno adecuadas, mientras se evitan los riesgos asociados con transfusiones innecesarias, incluyendo reacciones transfusionales, sobrecarga de volumen y modulación inmunológica.
From the Research
Criterios para la transfusión de hemoderivados en shock
En el contexto de shock, la decisión de utilizar transfusión de hemoderivados, sangre, plaquetas o plasma se basa en varios criterios, incluyendo:
- La gravedad de la hemorragia y el estado de shock del paciente 2, 3
- La necesidad de restaurar el volumen sanguíneo y mejorar la oxigenación tisular 4, 5
- La presencia de coagulopatía y la necesidad de corregir los trastornos de coagulación 2, 4
- La disponibilidad de componentes sanguíneos y la capacidad de almacenamiento y transfusión 4, 5
Tipos de transfusión
Los diferentes tipos de transfusión que se pueden utilizar en el tratamiento del shock incluyen:
- Transfusión de glóbulos rojos para restaurar el volumen sanguíneo y mejorar la oxigenación tisular 4, 5
- Transfusión de plasma para corregir los trastornos de coagulación y restaurar el equilibrio de líquidos 2, 3
- Transfusión de plaquetas para prevenir o tratar la trombocitopenia y los trastornos de coagulación 2, 4
- Transfusión de sangre completa para restaurar el volumen sanguíneo y mejorar la oxigenación tisular en pacientes con hemorragia masiva 3, 5
Consideraciones importantes
Es importante considerar las siguientes cuestiones al decidir sobre la transfusión de hemoderivados en shock: