From the Research
Para evitar la hematuria ex vacuo, es crucial realizar una descompresión gradual de la vejiga, especialmente en pacientes con retención urinaria prolongada. Se recomienda colocar un catéter urinario y drenar inicialmente solo 500-700 ml de orina, luego pinzar el catéter durante 15-30 minutos antes de continuar el drenaje. Este proceso debe repetirse hasta vaciar completamente la vejiga. En casos de retención crónica con volúmenes superiores a 1000-1500 ml, considere mantener el catéter pinzado por períodos más largos entre drenajes parciales. La administración de líquidos intravenosos durante este proceso puede ayudar a mantener la presión intravascular. La hematuria ex vacuo ocurre debido a la reperfusión rápida de vasos sanguíneos previamente comprimidos en la pared vesical, lo que causa sangrado cuando la presión intravesical disminuye abruptamente. Esta descompresión controlada permite que los vasos sanguíneos se adapten gradualmente a los cambios de presión, reduciendo el riesgo de sangrado.
Algunos estudios han investigado la eficacia de diferentes tratamientos para la hematuria, como la administración de fenazopyridina 1, 2, pero no se relacionan directamente con la prevención de la hematuria ex vacuo. Otros estudios han analizado la seguridad y eficacia de la cateterización urinaria 3, pero no abordan específicamente la prevención de la hematuria ex vacuo. Un estudio más reciente sobre hematuria y su repetición después del control inicial en pacientes que reciben anticoagulantes 4 no proporciona información relevante para la prevención de la hematuria ex vacuo.
En resumen, la descompresión gradual de la vejiga es la recomendación más importante para evitar la hematuria ex vacuo, y se debe realizar con precaución y monitoreo cercano para minimizar el riesgo de sangrado.
Algunas consideraciones importantes incluyen:
- La administración de líquidos intravenosos para mantener la presión intravascular
- La monitorización de la presión arterial y la frecuencia cardíaca durante el procedimiento
- La evaluación de la función renal y la presencia de sangre en la orina después del procedimiento
- La consideración de la historia médica del paciente y la presencia de factores de riesgo para la hematuria ex vacuo.