From the Guidelines
La decisión de tratar a pacientes con sarcoidosis depende principalmente de la presencia de síntomas, disfunción orgánica y progresión de la enfermedad. Se recomienda el tratamiento para pacientes con enfermedad sintomática que afecta órganos vitales, particularmente cuando hay evidencia de disminución de la función pulmonar, involucramiento cardíaco, manifestaciones neurológicas, enfermedad ocular no respondida a la terapia tópica, hipercalcemia o lesiones cutáneas desfigurantes. Los pacientes asintomáticos con enfermedad leve y estable pueden no requerir tratamiento, ya que la sarcoidosis puede remitir espontáneamente en un 30-60% de los casos.
Algunos puntos clave a considerar en el tratamiento de la sarcoidosis incluyen:
- La terapia con corticosteroides, como la prednisona, es el tratamiento de primera línea para la mayoría de los pacientes con sarcoidosis sintomática.
- La dosis inicial de prednisona puede variar desde 20-40 mg diarios durante 1-3 meses, seguida de una reducción gradual durante 6-12 meses según la respuesta clínica.
- Para pacientes que no pueden tolerar o responden inadequadamente a los corticosteroides, se pueden considerar opciones de segunda línea como metotrexato (10-25 mg semanales), azatioprina (50-200 mg diarios) o hidroxicloroquina (200-400 mg diarios).
- En casos refractarios, se pueden considerar inhibidores de TNF-alfa como infliximab (3-5 mg/kg en las semanas 0,2 y 6, y luego cada 4-8 semanas).
- Es esencial el monitoreo regular de la función orgánica, particularmente las pruebas de función pulmonar y la imagen, para evaluar la respuesta al tratamiento y guiar la duración de la terapia.
- Las decisiones de tratamiento deben individualizarse según la gravedad de la enfermedad, el involucramiento orgánico, las comorbilidades y los posibles efectos secundarios de los medicamentos 1.
From the Research
Criterios para el tratamiento de la sarcoidosis
Los pacientes con sarcoidosis deben ser tratados si la enfermedad afecta significativamente su calidad de vida, causa disfunción orgánica importante o amenaza con causar daño, discapacidad o muerte 2. A continuación, se presentan algunos criterios para determinar qué pacientes deben ser tratados:
- La presencia de síntomas que afectan la calidad de vida, como tos, disnea o dolor torácico 3.
- La existencia de disfunción orgánica, como afectación pulmonar o cardíaca 2, 3.
- El riesgo de daño o discapacidad orgánica, como la pérdida de función pulmonar o la afectación del sistema nervioso 2, 3.
Tratamiento con glucocorticoides
Los glucocorticoides son el tratamiento principal para la sarcoidosis 4, 5, 3. El tratamiento con glucocorticoides debe ser individualizado y ajustado según la respuesta del paciente y la presencia de efectos secundarios 2, 4. A continuación, se presentan algunas pautas para el tratamiento con glucocorticoides:
- La dosis inicial de prednisona debe ser de 20 mg al día para la enfermedad que causa disfunción orgánica importante 2.
- La dosis de prednisona debe ser reducida gradualmente durante un período mínimo de 6 meses 2.
- Si el paciente requiere una dosis diaria de prednisona superior a 10 mg durante más de 6 meses, se debe considerar el uso de un agente de segunda línea, como metotrexato o azatioprina 2.
Agentes de segunda línea
Los agentes de segunda línea, como metotrexato y azatioprina, se utilizan en pacientes que no responden a los glucocorticoides o experimentan efectos secundarios graves 4, 5, 6. A continuación, se presentan algunas pautas para el uso de agentes de segunda línea:
- Metotrexato y azatioprina tienen una eficacia similar en la reducción de la dosis de prednisona y la mejora de la función pulmonar 6.
- La elección del agente de segunda línea debe basarse en la respuesta del paciente y la presencia de efectos secundarios 6.
Otros tratamientos
Otros tratamientos, como los agentes anti-TNF y los antimetabolitos, se utilizan en pacientes que no responden a los glucocorticoides y los agentes de segunda línea 5, 3. A continuación, se presentan algunas pautas para el uso de otros tratamientos:
- Los agentes anti-TNF, como infliximab, se utilizan en pacientes con enfermedad inflamatoria persistente que no responden a los glucocorticoides y los agentes de segunda línea 2, 5.
- Los antimetabolitos, como metotrexato y azatioprina, se utilizan en pacientes que no responden a los glucocorticoides y los agentes de segunda línea 5, 6.