From the Guidelines
El paciente con choque séptico de partida abdominal, colecistitis agudizada, lesión renal aguda AKIN 2, hiponatremia leve, neumopatía crónica y pos operado de colecistectomía requiere un manejo integral y agresivo para reducir la morbimortalidad y mejorar la calidad de vida. El paciente presenta una infección severa que comenzó en la vesícula biliar, lo que llevó a una respuesta inflamatoria sistémica y disfunción orgánica. El choque séptico requiere reanimación fluida inmediata con cristaloides (30 ml/kg), según lo recomendado por la guía KDIGO 1, y soporte con vasopresores (norepinefrina como primera línea), y antibióticos de amplio espectro (piperacilina-tazobactam 4.5g IV cada 6 horas o meropenem 1g IV cada 8 horas, ajustados para la función renal). La lesión renal aguda necesita un monitoreo cercano del balance de fluidos, electrolitos y pruebas de función renal, con posibles ajustes de dosis de medicamentos. La hiponatremia leve debe corregirse gradualmente para evitar complicaciones neurológicas. La neumopatía crónica requiere terapia de oxígeno según sea necesario y posiblemente broncodilatadores. El cuidado post-colecistectomía incluye cuidado de la herida, manejo del dolor y movilización temprana. El monitoreo de cuidados intensivos es esencial con evaluación regular de signos vitales, producción de orina y parámetros de laboratorio para guiar la terapia y evaluar la respuesta al tratamiento. Es importante tener en cuenta que la guía KDIGO 1 recomienda no usar diuréticos para prevenir o tratar la lesión renal aguda, excepto en el manejo de la sobrecarga de volumen. Además, se sugiere no usar dopamina para prevenir o tratar la lesión renal aguda, ya que se ha asociado con un mayor riesgo de muerte y arritmias en pacientes con choque séptico. En resumen, el manejo del paciente debe ser individualizado y basado en la evaluación continua de su condición clínica, con el objetivo de reducir la morbimortalidad y mejorar la calidad de vida.
From the Research
Resumen Clínico
El paciente presenta varios diagnósticos, incluyendo:
- Choque séptico de partida abdominal
- Colecititis agudizada
- Lesión renal aguda AKIN 2
- Hiponatremia leve
- Neumopatía crónica
- Posoperado de colecistectomía
Tratamiento del Choque Séptico
El tratamiento del choque séptico es crucial para prevenir la mortalidad 2. La resucitación inicial con fluidos y la administración de vasopresores son fundamentales para mantener la perfusión tisular. La presión arterial diastólica baja se correlaciona con la gravedad de la vasodilatación arteriolar y puede ser utilizada para identificar a los pacientes que se beneficiarían de una terapia con vasopresores más temprana.
Manejo de la Sepsis y el Choque Séptico
El manejo de la sepsis y el choque séptico incluye la resucitación dirigida por objetivos durante las primeras 6 horas después del reconocimiento, la administración de antibióticos de amplio espectro y la evaluación de la respuesta clínica para ajustar la terapia antibiótica 3. La terapia con vasopresores, como la norepinefrina y la dopamina, también es importante para mantener la presión arterial.
Uso de Meropenem en Pacientes con Choque Séptico
El meropenem es un antibiótico de amplio espectro que se utiliza comúnmente en el tratamiento de la sepsis y el choque séptico. La dosis y la administración del meropenem pueden variar dependiendo de la función renal y la gravedad de la infección 4, 5, 6. En pacientes con choque séptico y función renal conservada, la dosis de meropenem puede ser de 1000 mg cada 8 horas, mientras que en pacientes con lesión renal aguda, la dosis puede necesitar ser ajustada.
Consideraciones Especiales
En pacientes con neumopatía crónica, es importante considerar la posibilidad de una respuesta inflamatoria exacerbada y ajustar la terapia antibiótica y la ventilación mecánica según sea necesario. La hiponatremia leve puede ser manejada con la administración de fluidos y electrolitos. La lesión renal aguda AKIN 2 requiere una evaluación y seguimiento cuidadosos para prevenir la progresión a una lesión renal más grave. La colecistectomía puede requerir una terapia antibiótica específica para prevenir la infección del sitio quirúrgico.