From the Guidelines
La sospecha clínica de demencia vascular se basa en la presencia de deterioro cognitivo con una relación temporal clara con eventos cerebrovasculares y un patrón escalonado de progresión, por lo que se debe realizar una evaluación integral que incluya historia clínica, examen neurológico, pruebas cognitivas estandarizadas y estudios de neuroimagen. Los pacientes típicamente presentan déficits cognitivos focales que reflejan las áreas cerebrales afectadas, como alteraciones en la función ejecutiva, enlentecimiento del procesamiento de información, problemas de atención y memoria 1. Es fundamental identificar factores de riesgo vascular como hipertensión, diabetes, dislipidemia, fibrilación auricular o antecedentes de ictus. El examen neurológico puede revelar signos focales como hemiparesia, alteraciones de la marcha o reflejos anormales.
Los estudios de neuroimagen son esenciales, mostrando infartos múltiples, lesiones de sustancia blanca o microhemorragias, y se recomienda realizar una resonancia magnética (MRI) en lugar de una tomografía computarizada (CT) para investigar la demencia vascular cuando no haya contraindicaciones 1. La evaluación debe incluir pruebas cognitivas estandarizadas, análisis de laboratorio para descartar otras causas de demencia y evaluación de comorbilidades vasculares. El diagnóstico diferencial debe considerar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias neurodegenerativas, siendo frecuente la coexistencia de patologías mixtas 1.
Algunos de los pasos clave para sospechar una demencia vascular incluyen:
- Identificar factores de riesgo vascular
- Realizar un examen neurológico completo
- Utilizar pruebas cognitivas estandarizadas para evaluar el deterioro cognitivo
- Realizar estudios de neuroimagen, como MRI o CT, para evaluar la presencia de lesiones cerebrovasculares
- Considerar el diagnóstico diferencial con otras demencias neurodegenerativas.
Es importante destacar que la demencia vascular es una condición heterogénea en cuanto a su presentación, gravedad y impacto, y que su diagnóstico requiere una evaluación integral y multidisciplinaria 1.
From the Research
Criterios de diagnóstico
- La demencia vascular (DV) se diagnostica mediante una combinación de criterios clínicos y de laboratorio, incluyendo:
- Historia médica detallada y examen neurológico 2
- Examen de estado mental clínico o neuropsicológico 2
- Exámenes de laboratorio básicos 2
- Imágenes de resonancia magnética (MRI) o tomografía computarizada (TC) 2, 3, 4
- Los criterios diagnósticos de la DV incluyen:
- Pérdida cognitiva (a menudo predominantemente subcortical) 3
- Lesiones vasculares cerebrales demostradas por imágenes 3
- Exclusión de otras causas de demencia, como la enfermedad de Alzheimer (EA) 3
Herramientas de diagnóstico
- La historia médica y el examen neurológico son fundamentales para el diagnóstico de la DV 2, 5
- Las pruebas de laboratorio, como los análisis bioquímicos y el líquido cefalorraquídeo (LCR), pueden ayudar a identificar condiciones que producen demencia 5
- La MRI y la TC son útiles para detectar lesiones vasculares cerebrales y otras condiciones que pueden causar demencia 2, 3, 4
Desafíos en el diagnóstico
- La DV puede ser difícil de diagnosticar, especialmente en casos tempranos o en pacientes con patología mixta (vascular y Alzheimer) 2
- La falta de una definición clara y ampliamente aceptada de la DV puede llevar a confusiones en el diagnóstico y el tratamiento 2
- La DV puede ser causada por múltiples mecanismos vasculares y cambios en el cerebro, lo que puede hacer que el diagnóstico sea más desafiante 2