From the Guidelines
El tratamiento para el síndrome antifosfolipido (APS) debe incluir anticoagulación con antagonistas de la vitamina K (AVK) como warfarina, con un objetivo de INR de 2,5, en lugar de anticoagulantes orales directos (DOAC) durante la fase de tratamiento. Esto se basa en la guía más reciente y de alta calidad disponible, que sugiere que la anticoagulación con AVK es más efectiva que la terapia con DOAC en pacientes con APS confirmado 1.
Consideraciones importantes
- La anticoagulación es fundamental en el tratamiento del APS para prevenir la formación de coágulos y reducir el riesgo de eventos trombóticos.
- La elección del tipo de anticoagulante y su dosificación debe individualizarse según las necesidades y el perfil de riesgo de cada paciente.
- La monitorización regular de los parámetros de coagulación y los recuentos sanguíneos es crucial para ajustar la dosis de anticoagulante y minimizar el riesgo de sangrado.
Tratamiento en diferentes situaciones
- En pacientes con APS y antecedentes de trombosis, la anticoagulación a largo plazo es recomendada.
- En mujeres embarazadas con APS, el régimen estándar incluye aspirina a dosis bajas (81-100 mg diarios) más heparina de bajo peso molecular profiláctica.
- Los pacientes con APS catastrófico requieren un tratamiento más agresivo, incluyendo anticoagulación, corticosteroides a dosis altas, intercambio plasmático y, a veces, inmunoglobulina intravenosa.
Estilo de vida y prevención
- Es importante evitar la inmovilidad prolongada, mantener un peso saludable y no fumar para reducir el riesgo de eventos trombóticos en pacientes con APS.
- La educación del paciente sobre el reconocimiento de los síntomas de trombosis y la importancia del cumplimiento del tratamiento es fundamental para mejorar los resultados.
La guía más reciente disponible 1 proporciona la base para estas recomendaciones, enfatizando la importancia de la anticoagulación con AVK en el tratamiento del APS.
From the Research
Definición y Características del Síndrome Antifosfolipido
- El síndrome antifosfolipido (APS) es un trastorno adquirido caracterizado por trombosis (venosa, arterial o microvascular) o morbilidad en el embarazo, en asociación con anticuerpos antifosfolípidos persistentes 2.
- Los anticuerpos antifosfolípidos se dirigen contra proteínas plasmáticas que se unen a fosfolípidos, como la beta-2-glicoproteína I (b2GPI) 3.
- El síndrome puede manifestarse de diferentes maneras, incluyendo trombosis recurrentes, complicaciones en el embarazo, trombocitopenia, anemia hemolítica y enfermedades cardiovasculares 3.
Tratamiento y Manejo del Síndrome Antifosfolipido
- La anticoagulación es fundamental en el manejo del APS, y se utiliza para prevenir la trombosis recurrente y reducir el riesgo de complicaciones 2, 4.
- La warfarina es el anticoagulante más comúnmente utilizado, aunque también se pueden utilizar otros anticoagulantes como la heparina de bajo peso molecular (LMWH) o la heparina no fraccionada (UFH) 2, 5.
- La intensidad y duración de la anticoagulación pueden variar dependiendo del riesgo del paciente y la gravedad de la enfermedad 4, 5.
- En pacientes con bajo riesgo de APS, los anticoagulantes orales directos (DOAC) pueden ser una opción viable para la prevención de la trombosis recurrente 5.
Complicaciones y Riesgos Asociados con el Síndrome Antifosfolipido
- El APS puede aumentar el riesgo de trombosis venosa y arterial, así como de complicaciones en el embarazo 3, 6.
- La trombosis puede ser recurrente y puede afectar diferentes partes del cuerpo, incluyendo los pulmones, el cerebro y los riñones 3, 6.
- El síndrome también puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de otros trastornos autoinmunes 3.