From the Research
La haptoglobina se eleva principalmente como respuesta a procesos inflamatorios agudos y crónicos en el organismo, como se describe en el estudio de 1, publicado en 2021. Esta proteína de fase aguda aumenta cuando hay inflamación sistémica, infecciones bacterianas, quemaduras, traumatismos, cirugías recientes o enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide. También puede elevarse en condiciones como neoplasias malignas, infarto de miocardio y enfermedades del tejido conectivo.
- El hígado produce más haptoglobina en respuesta a citocinas inflamatorias como la IL-6, que se liberan durante estos procesos.
- La función principal de la haptoglobina es unirse a la hemoglobina libre en sangre para prevenir daño renal y pérdida de hierro cuando hay hemólisis, como se menciona en el estudio de 2.
- Paradójicamente, en casos de hemólisis intravascular severa, los niveles de haptoglobina pueden disminuir inicialmente debido al consumo excesivo, pero luego aumentan como parte de la respuesta inflamatoria.
- El monitoreo de los niveles de haptoglobina puede ser útil para evaluar la actividad inflamatoria en diversas condiciones clínicas, según se indica en el estudio de 3.
- La haptoglobina también juega un papel importante en la regulación de la respuesta inmune y la inflamación, como se describe en el estudio de 4, lo que la convierte en un biomarcador potencial para diversas enfermedades.