From the Guidelines
Los inhibidores de SGLT2 están contraindicados en pacientes con una tasa de filtración glomerular estimada (eGFR) menor a 20 mL/min/1.73m² debido a que pierden su efectividad y pueden aumentar el riesgo de efectos adversos en la disfunción renal severa. Estos medicamentos funcionan bloqueando la reabsorción de glucosa en el túbulo proximal del riñón, lo que causa una excreción urinaria aumentada de glucosa. Sin embargo, este mecanismo requiere una función renal adecuada para ser efectivo. En la enfermedad renal avanzada, la reducción del número de nefronas funcionales limita la capacidad de la droga para promover la glicosuria, lo que la hace ineficaz para el control de la glucosa. Además, los pacientes con deterioro renal severo tienen un mayor riesgo de depleción de volumen, alteraciones electrolíticas y lesión renal aguda al tomar estos medicamentos. El riesgo de efectos adversos como hipotensión, deshidratación y lesión renal aguda se vuelve más pronunciado a medida que disminuye la función renal, mientras que los beneficios glucémicos disminuyen. La mayoría de las agencias regulatorias y las guías clínicas recomiendan discontinuar los inhibidores de SGLT2 cuando la eGFR cae por debajo de 20-30 mL/min/1.73m², dependiendo del medicamento específico 1.
Algunos de los efectos adversos que se deben monitorear en pacientes que toman inhibidores de SGLT2 incluyen infecciones fúngicas genitales, infecciones del tracto urinario, cetoacidosis diabética euglicémica y ulceraciones y infecciones de los tejidos blandos en las extremidades inferiores 1. Es importante educar a los pacientes sobre los posibles efectos adversos y monitorear su estado de volumen, glucemia y experiencia de otros efectos adversos.
En resumen, los inhibidores de SGLT2 están contraindicados en pacientes con eGFR menor a 20 mL/min/1.73m² debido a la pérdida de efectividad y el aumento del riesgo de efectos adversos en la disfunción renal severa. Es importante seguir las guías clínicas y las recomendaciones de las agencias regulatorias para el uso seguro y efectivo de estos medicamentos.
- Beneficios y riesgos de los inhibidores de SGLT2:
- Beneficios: reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular, reducción de la presión arterial, pérdida de peso.
- Riesgos: depleción de volumen, alteraciones electrolíticas, lesión renal aguda, infecciones fúngicas genitales, infecciones del tracto urinario.
- Consideraciones para el uso de inhibidores de SGLT2 en pacientes con enfermedad renal:
- Monitorear la eGFR y ajustar la dosis según sea necesario.
- Educación del paciente sobre los posibles efectos adversos y monitoreo de su estado de volumen, glucemia y experiencia de otros efectos adversos.
- Considerar la discontinuación de los inhibidores de SGLT2 cuando la eGFR cae por debajo de 20-30 mL/min/1.73m², dependiendo del medicamento específico.
From the Research
Contraindicaciones de los ISLGT2 en pacientes con tfg menor a 20
- Los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (SGLT2) están contraindicados en pacientes con una tasa de filtración glomerular estimada (tfg) menor a 60 ml/min/1,73m² 2, aunque no se especifica claramente una contraindicación para un tfg menor a 20.
- La principal preocupación con el uso de SGLT2 en pacientes con función renal deteriorada es el riesgo de acidosis diabética 3.
- Sin embargo, no se encontraron estudios que establezcan claramente una contraindicación para el uso de SGLT2 en pacientes con un tfg menor a 20.
- Es importante tener en cuenta que la función renal es un factor importante a considerar al prescribir SGLT2, y se debe evaluar cuidadosamente el beneficio y el riesgo en pacientes con función renal deteriorada 2, 4.
Consideraciones importantes
- La evaluación de la función renal es crucial antes de iniciar el tratamiento con SGLT2 5.
- Los pacientes con función renal deteriorada pueden requerir una dosis ajustada o un seguimiento más cercano para minimizar el riesgo de complicaciones 6.
- Es fundamental considerar los beneficios y riesgos potenciales del tratamiento con SGLT2 en pacientes con función renal deteriorada, y tomar decisiones informadas basadas en la evidencia disponible 2, 4, 3.