From the Guidelines
La evidencia de toxicidad hepática por liraglutida es limitada y este medicamento generalmente se considera seguro para el hígado. Liraglutida, un agonista del receptor GLP-1 utilizado para tratar diabetes tipo 2 y obesidad, no ha mostrado señales significativas de hepatotoxicidad en ensayos clínicos o en la vigilancia post-comercialización 1. De hecho, estudios recientes sugieren que liraglutida puede tener efectos beneficiosos en pacientes con enfermedad hepática grasa no alcohólica (NAFLD) y esteatohepatitis no alcohólica (NASH), mejorando los niveles de enzimas hepáticas y reduciendo la esteatosis 1.
Algunos de los beneficios de la liraglutida en la enfermedad hepática incluyen:
- Reducción de la esteatosis hepática
- Mejora de los niveles de enzimas hepáticas
- Reducción del riesgo de progresión de la fibrosis hepática
- Posible efecto beneficioso en la reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 2 1
Los casos reportados de daño hepático son extremadamente raros y generalmente ocurren en pacientes con factores de riesgo preexistentes. Si un paciente desarrolla síntomas de disfunción hepática mientras toma liraglutida (como fatiga inusual, dolor abdominal, ictericia, orina oscura), se debe suspender el medicamento y realizar pruebas de función hepática. La liraglutida se metaboliza principalmente por proteólisis endógena y no por el hígado, lo que explica su bajo potencial de hepatotoxicidad comparado con otros medicamentos para diabetes 1.
En resumen, la liraglutida es un medicamento seguro para el hígado y puede tener efectos beneficiosos en pacientes con enfermedad hepática grasa no alcohólica y esteatohepatitis no alcohólica. Sin embargo, es importante monitorear la función hepática en pacientes que toman liraglutida y suspender el medicamento si se presentan síntomas de disfunción hepática.
From the FDA Drug Label
• Hepatobiliary: Elevations of liver enzymes, hyperbilirubinemia, cholestasis, cholecystitis, cholelithiasis requiring cholecystectomy, hepatitis La evidencia de toxicidad hepática por Liraglutide se basa en informes de elevaciones de enzimas hepáticas, hiberbilirrubinemia, colestasis, colecistitis, colelitiasis que requiere colecistectomía y hepatitis en pacientes que han recibido Liraglutide 2.
From the Research
Evidencia de toxicidad hepática por Liraglutide
- La mayoría de los estudios sugieren que liraglutide no tiene un efecto negativo en la función hepática, y en algunos casos, puede incluso mejorar la función hepática en pacientes con enfermedad hepática crónica 3, 4, 5.
- Un estudio encontró que liraglutide redujo los niveles de alanina aminotransferasa (ALT) en pacientes con diabetes tipo 2 y enzimas hepáticas elevadas, lo que sugiere un efecto beneficioso en la función hepática 3.
- Otro estudio encontró que liraglutide mejoró la función microvascular hepática en ratas con cirrosis, lo que sugiere un posible efecto beneficioso en la enfermedad hepática crónica 5.
- Sin embargo, es importante destacar que la mayoría de los estudios fueron realizados en pacientes con diabetes tipo 2 y no en pacientes con enfermedad hepática crónica como única condición, por lo que es necesario realizar más estudios para determinar el efecto de liraglutide en la función hepática en diferentes poblaciones 6, 7, 4.
- En general, los estudios sugieren que liraglutide es seguro y bien tolerado en pacientes con enfermedad hepática crónica, y puede ser una opción terapéutica viable para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en estos pacientes 3, 4.
Mecanismo de acción de Liraglutide
- Liraglutide es un análogo de la hormona glucagón-like peptide-1 (GLP-1) que actúa en el receptor de GLP-1 para mejorar la función pancreática y reducir la glucemia 6, 7.
- El mecanismo de acción de liraglutide incluye la estimulación de la secreción de insulina, la inhibición de la secreción de glucagón y la reducción de la velocidad de vaciamiento gástrico 6, 7.
- Liraglutide también tiene efectos beneficiosos en la función hepática, incluyendo la reducción de la inflamación y la oxidación, y la mejora de la función microvascular hepática 5.
Consideraciones clínicas
- Liraglutide es una opción terapéutica viable para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en pacientes con enfermedad hepática crónica, siempre y cuando se utilice con precaución y bajo supervisión médica 3, 4.
- Es importante monitorear la función hepática en pacientes que reciben liraglutide, especialmente en aquellos con enfermedad hepática crónica preexistente 6, 7.
- La dosis de liraglutide debe ser ajustada según la respuesta clínica y la función hepática del paciente 6, 7.