From the Guidelines
El manejo hemodinámico del ventrículo único requiere una optimización cuidadosa del equilibrio entre la circulación pulmonar y sistémica, con el objetivo principal de mantener un rendimiento cardíaco adecuado mientras se evita la sobrecarga del ventrículo. Esto generalmente implica mantener una resistencia vascular sistémica (SVR) mayor que la resistencia vascular pulmonar (PVR) para asegurar una perfusión sistémica adecuada. Los medicamentos comúnmente utilizados incluyen milrinona (0,25-0,75 mcg/kg/min) por sus efectos inotrópicos y vasodilatadores, lo que mejora la contractilidad mientras reduce la postcarga 1. Los vasopresores como la norepinefrina (0,01-0,1 mcg/kg/min) o la vasopresina (0,0003-0,002 unidades/kg/min) pueden ser necesarios para mantener una SVR adecuada. Los objetivos de saturación de oxígeno suelen ser del 75-85% para equilibrar una oxigenación adecuada sin un flujo sanguíneo pulmonar excesivo. La gestión de líquidos es crítica, con una atención cuidadosa para evitar la hipovolemia, que puede empeorar el rendimiento cardíaco, mientras se evita la sobrecarga de volumen que aumenta la carga de trabajo ventricular. Las estrategias de ventilación deben apuntar a una hipocapnia leve (PCO2 40-45 mmHg) para prevenir la vasoconstricción pulmonar. La sedación con agentes como la dexmedetomidina (0,2-0,7 mcg/kg/hr) ayuda a reducir el consumo de oxígeno y las respuestas de estrés. Este enfoque optimiza el delicado equilibrio entre la circulación sistémica y pulmonar, lo cual es esencial para mantener una perfusión tisular y oxigenación adecuadas en pacientes con fisiología de ventrículo único.
Algunos estudios sugieren que la terapia antiplaquetaria a largo plazo es razonable después del procedimiento de Fontan, aunque la terapia a largo plazo con warfarina puede ser indicada después del procedimiento de Fontan para pacientes de alto riesgo 1. La decisión sobre la terapia antitrombótica profiláctica debe equilibrar el beneficio potencial con los riesgos, el costo y la incomodidad. Es importante tener en cuenta que la evidencia para guiar las decisiones sobre la terapia antitrombótica es limitada, y se necesitan más ensayos clínicos bien diseñados para evaluar la efectividad y seguridad de diferentes estrategias de terapia antitrombótica en pacientes con fisiología de ventrículo único.
En resumen, el manejo hemodinámico del ventrículo único requiere una atención cuidadosa a la optimización del equilibrio entre la circulación pulmonar y sistémica, con un enfoque en mantener un rendimiento cardíaco adecuado y prevenir la sobrecarga del ventrículo. La selección de medicamentos y estrategias de terapia antitrombótica debe basarse en la evaluación individualizada de cada paciente y en la evidencia disponible, con un enfoque en minimizar los riesgos y maximizar los beneficios.
From the Research
Manejo Hemodinámico del Ventrículo Único
El manejo hemodinámico del ventrículo único es un tema complejo que requiere una comprensión profunda de la fisiología y la patología del corazón. A continuación, se presentan algunos puntos clave relacionados con el manejo hemodinámico del ventrículo único:
- Fisiología del ventrículo único: Los pacientes con ventrículo único tienen una circulación paralela entre la circulación pulmonar y la circulación sistémica, lo que puede generar cianosis y sobrecarga ventricular 2.
- Objetivos del manejo: El objetivo del manejo es convertir la circulación paralela en una circulación en serie, lo que se logra a través de una serie de procedimientos quirúrgicos, incluyendo la cirugía de Fontan 2.
- Estrategias de manejo: Las estrategias de manejo incluyen la reducción de la poscarga y la terapia hipoxémica, que pueden ayudar a mantener un equilibrio adecuado entre la circulación pulmonar y la circulación sistémica 3.
- Uso de medicamentos: El uso de medicamentos como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE) es común en pacientes con ventrículo único, aunque su eficacia no está bien establecida 4.
- Consideraciones perioperatorias: Los pacientes con ventrículo único requieren una evaluación cuidadosa antes de someterse a una cirugía no cardíaca, y es importante la comunicación entre los cirujanos, anestesistas y cardiólogos para garantizar un manejo adecuado 2.
Algunos estudios han investigado el uso de diferentes terapias y estrategias de manejo en pacientes con ventrículo único, como la terapia con nesiritide y la concomitante administración de diuréticos y inotrópicos 5. Sin embargo, es importante destacar que cada paciente es único y requiere un enfoque individualizado para su manejo.
El estudio de 3 encontró que la combinación de reducción de la poscarga y terapia hipoxémica fue efectiva para mantener un equilibrio adecuado entre la circulación pulmonar y la circulación sistémica en pacientes con ventrículo único. Por otro lado, el estudio de 4 sugiere que los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina pueden ser sobreprescritos en pacientes con ventrículo único.
En resumen, el manejo hemodinámico del ventrículo único es un tema complejo que requiere una comprensión profunda de la fisiología y la patología del corazón, así como una evaluación cuidadosa de cada paciente para determinar la mejor estrategia de manejo.