From the Guidelines
El tratamiento recomendado para la neuritis óptica es la administración de corticoides de alta dosis, como metilprednisolona intravenosa (1000 mg diarios) durante 3-5 días, seguido de una reducción oral de prednisona (1 mg/kg/día) durante 11-14 días. Esto se basa en la evidencia de que los corticoides pueden reducir la inflamación y acelerar la recuperación visual, aunque no afectan necesariamente los resultados visuales a largo plazo 1. Es importante iniciar el tratamiento lo antes posible después del diagnóstico, idealmente dentro de la primera semana de inicio de los síntomas.
En cuanto a la dosis y duración del tratamiento, es importante tener en cuenta que la mayoría de los estudios recomiendan una dosis alta de corticoides durante un período corto, seguido de una reducción gradual de la dosis para minimizar los efectos secundarios 1.
Es importante destacar que, aunque los corticoides son el tratamiento principal para la neuritis óptica, en algunos casos pueden ser necesarias otras terapias, como la monitorización cuidadosa sin esteroides en pacientes con contraindicaciones para los esteroides, o la consideración de terapias modificadoras de la enfermedad en casos asociados con esclerosis múltiple.
Algunos puntos clave a considerar en el tratamiento de la neuritis óptica incluyen:
- Iniciar el tratamiento lo antes posible después del diagnóstico
- Utilizar corticoides de alta dosis durante un período corto
- Reducir gradualmente la dosis de corticoides para minimizar los efectos secundarios
- Considerar otras terapias en casos específicos, como la monitorización cuidadosa sin esteroides o la terapia modificadora de la enfermedad
- Realizar seguimiento con pruebas de agudeza visual y exámenes de campo visual para rastrear la recuperación.
From the FDA Drug Label
El uso de corticoides puede producir cataratas subcapsulares posteriores, glaucoma con posible daño a los nervios ópticos, y puede aumentar el establecimiento de infecciones oculares secundarias debido a bacterias, hongos o virus. El uso de corticoides orales no se recomienda en el tratamiento de neuritis óptica y puede aumentar el riesgo de nuevos episodios.
El tratamiento recomendado para la neuritis óptica no incluye el uso de corticoides orales debido a que puede aumentar el riesgo de nuevos episodios.
- No se proporciona una recomendación específica para el tratamiento de neuritis óptica en las etiquetas de los medicamentos proporcionadas 2 3.
- Sin embargo, se menciona que el uso de corticoides orales no es recomendado para el tratamiento de neuritis óptica.
From the Research
Uso de Corticoides en Neuritis Óptica
- El tratamiento con corticoides es común en la neuritis óptica, pero su efectividad varía según la dosis y la ruta de administración 4, 5, 6, 7.
- Un estudio publicado en JAMA Neurology en 2018 encontró que la administración de corticoides por vía oral puede ser tan efectiva como la administración intravenosa en el tratamiento de la neuritis óptica aguda 4.
- Otros estudios han encontrado que no hay evidencia concluyente de beneficio en la recuperación de la agudeza visual, el campo visual o la sensibilidad al contraste con corticoides orales o intravenosos 5, 6, 7.
- Sin embargo, un estudio publicado en The New England Journal of Medicine en 1993 encontró que el tratamiento con metilprednisolona intravenosa seguido de prednisona oral redujo la tasa de desarrollo de esclerosis múltiple en pacientes con neuritis óptica aguda 8.
Dosis y Ruta de Administración
- La dosis y la ruta de administración de los corticoides pueden variar según el estudio y la condición del paciente.
- Algunos estudios han utilizado dosis altas de corticoides intravenosos, mientras que otros han utilizado dosis más bajas de corticoides orales 4, 5, 6, 7.
- Es importante considerar la ruta de administración y la dosis de los corticoides al tratar la neuritis óptica aguda.
Efectos Secundarios
- Los corticoides pueden tener efectos secundarios, como síntomas gastrointestinales y trastornos del sueño 7.
- Es importante monitorear los efectos secundarios y ajustar la dosis o la ruta de administración según sea necesario.