From the Guidelines
Para la sarcoidosis que no responde a prednisona y metotrexato, la opción de tratamiento siguiente es típicamente la inhibición de TNF-alfa con infliximab (5 mg/kg IV en las semanas 0,2 y 6, y luego cada 6-8 semanas) o adalimumab (40 mg subcutáneamente cada 1-2 semanas). Estos biológicos funcionan bloqueando el factor de necrosis tumoral, un mediador inflamatorio clave en la sarcoidosis. Otras alternativas incluyen micofenolato mofetil (1000-1500 mg dos veces al día), leflunomida (10-20 mg al día) o azatioprina (50-200 mg al día). Para casos refractarios, puede ser necesaria la terapia de combinación. La hidroxicloroquina (200-400 mg al día) es particularmente útil para las manifestaciones cutáneas y la hipercalcemia. La rituximab (1000 mg IV cada dos semanas) puede ser considerada para casos graves. La selección del tratamiento debe guiarse por la participación del órgano específico, la gravedad de la enfermedad y las comorbilidades del paciente. Estos medicamentos requieren un seguimiento regular de los efectos secundarios, incluyendo recuentos sanguíneos, función hepática y, en algunos casos, detección de tuberculosis antes de iniciar los inhibidores de TNF. La duración del tratamiento suele oscilar entre 6-24 meses dependiendo de la respuesta clínica, con una reducción gradual una vez lograda la remisión 1.
Algunos puntos importantes a considerar en el tratamiento de la sarcoidosis incluyen:
- La monitorización regular de los efectos secundarios, como la toxicidad hepática y la supresión de la médula ósea 1.
- La evaluación de la respuesta clínica y la ajuste del tratamiento según sea necesario 1.
- La consideración de la terapia de combinación para casos refractarios 1.
- La importancia de la participación del paciente en la toma de decisiones sobre el tratamiento y la necesidad de una atención integral y multidisciplinaria 1.
From the Research
Tratamiento de la sarcoidosis refractaria a prednisona y metotrexato
La sarcoidosis es una enfermedad granulomatosa que puede afectar múltiples órganos, y su tratamiento puede ser desafiante debido a la heterogeneidad en la manifestación de la enfermedad y su curso clínico. A continuación, se presentan las opciones de tratamiento para la sarcoidosis que no responde a prednisona y metotrexato:
- Agentes biológicos: Los agentes biológicos, especialmente los anticuerpos monoclonales anti-factor de necrosis tumoral (anti-TNF), han demostrado ser efectivos en pacientes con sarcoidosis refractaria a otros tratamientos 2, 3, 4. Infliximab es el agente biológico más estudiado y ha demostrado ser efectivo para una variedad de formas de sarcoidosis refractaria.
- Inmunosupresores: Los inmunosupresores como azatioprina, leflunomida y micofenolato han sido reportados como efectivos en la sarcoidosis 2, 3, 4. Estos agentes pueden ser utilizados como segunda línea de tratamiento en pacientes que no responden a prednisona y metotrexato.
- Rituximab: Rituximab es un agente experimental que ha sido reportado como efectivo en algunos casos de sarcoidosis refractaria 3, 4.
- Inyección de corticotropina: La inyección de corticotropina es un tratamiento nuevo que ha sido reportado como efectivo en algunos casos de sarcoidosis refractaria 4.
Consideraciones importantes
Es importante tener en cuenta que la elección del tratamiento debe ser individualizada y basada en la respuesta del paciente a los tratamientos previos, así como en la presencia de efectos secundarios y comorbilidades 2, 3, 4. Además, es fundamental realizar un seguimiento cuidadoso de los pacientes con sarcoidosis para ajustar el tratamiento según sea necesario y minimizar los riesgos asociados con los tratamientos.