From the Guidelines
Sí, la cardiopatía hipertensiva puede causar disfunción diastólica. La hipertensión crónica conduce a un aumento de la carga en el ventrículo izquierdo, lo que responde desarrollando hipertrofia ventricular izquierda (HVI) como un mecanismo compensatorio. Este engrosamiento del músculo cardíaco, particularmente la pared ventricular, reduce la capacidad de la cámara para relajarse adecuadamente durante la diástole. El corazón hipertrofiado se vuelve más rígido y menos complaciente, dificultando el llenado ventricular durante la fase de relajación del ciclo cardíaco. Esta relajación alterada y la complacencia reducida son las características de la disfunción diastólica. Los pacientes con cardiopatía hipertensiva y disfunción diastólica a menudo experimentan síntomas como falta de aliento, intolerancia al ejercicio y fatiga debido a las presiones de llenado elevadas y la reducción del rendimiento cardíaco, especialmente durante la actividad física. El manejo se centra en controlar la presión arterial con medicamentos como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), antagonistas de los receptores de angiotensina (ARB), betabloqueantes o bloqueadores de los canales de calcio para prevenir la remodelación cardíaca adicional y reducir la carga de trabajo en el corazón, lo que podría permitir some reversión de los cambios hipertróficos y mejora de la función diastólica 1.
Algunos de los mecanismos subyacentes a la disfunción diastólica en la cardiopatía hipertensiva incluyen:
- La hipertrofia y la fibrosis ventricular, que alteran la complacencia del ventrículo izquierdo
- La alteración de la relajación ventricular debido a la hipertrofia y la fibrosis
- La microisquemia y la alteración de la reuptake de calcio intracelular, que contribuyen a la disfunción diastólica
- La dependencia aumentada del sistole auricular para el llenado ventricular, lo que puede llevar a una mala tolerancia a la fibrilación auricular o arritmias similares en algunos pacientes.
Es importante destacar que la disfunción diastólica puede contribuir a la disminución de la capacidad de ejercicio y el pronóstico adverso independientemente de la obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo (LVOTO). La determinación de si la intolerancia al ejercicio o los síntomas se deben a la disfunción diastólica puede requerir pruebas invasivas 1.
From the Research
Relación entre cardiopatía hipertensiva y disfunción diastólica
La cardiopatía hipertensiva se asocia con una variedad de alteraciones cardiacas, incluyendo la disfunción diastólica. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre esta relación:
- La disfunción diastólica se refiere a la alteración en la relajación o llenado de los ventrículos durante la fase diastólica del ciclo cardíaco 2, 3.
- La hipertensión es un factor de riesgo importante para la disfunción diastólica, ya que puede provocar sobrecarga hemodinámica y daño miocárdico 4, 5.
- La disfunción diastólica es común en pacientes con hipertensión, incluso antes de que se desarrolle la hipertrofia ventricular izquierda o la insuficiencia cardíaca 3, 5.
- La disfunción diastólica puede ser evaluada mediante técnicas de ecocardiografía y Doppler, que permiten analizar la función diastólica ventricular 3.
Mecanismos subyacentes
Los mecanismos subyacentes a la disfunción diastólica en la hipertensión son complejos y multifactoriales. Algunos de los factores involucrados incluyen:
- Alteraciones en la estructura y función cardíacas, como la hipertrofia ventricular izquierda y la fibrosis miocárdica 2, 4.
- Activación neurohormonal y aumento de la rigidez vascular 2.
- Isquemia miocárdica y fibrosis, que pueden contribuir a la disfunción diastólica 3.
Implicaciones clínicas
La disfunción diastólica en la hipertensión tiene importantes implicaciones clínicas, incluyendo:
- Un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca y eventos cardiovasculares 2, 5.
- La necesidad de un diagnóstico y tratamiento adecuados para prevenir o retrasar la progresión de la enfermedad 4, 6.
- La importancia de controlar la presión arterial y otros factores de riesgo para reducir el riesgo de disfunción diastólica y enfermedad cardíaca 6, 5.