From the Guidelines
El manejo de emergencia de las fracturas de pelvis en pacientes hemodinamicamente estables o inestables, con EFAST positivo o negativo, debe priorizar la estabilización del paciente y el control de la hemorragia. Para pacientes hemodinamicamente estables con EFAST negativo, se debe realizar una encuesta secundaria exhaustiva, obtener radiografías y escaneos de tomografía computarizada (TC) de la pelvis, proporcionar analgesia adecuada (morfina IV 0,1 mg/kg o fentanilo 1-2 mcg/kg) y consultar con ortopedia para el manejo definitivo 1. Para pacientes estables con EFAST positivo, se debe obtener imágenes adicionales para identificar la fuente de líquido libre y consultar con cirugía. Para pacientes hemodinamicamente inestables con EFAST negativo, la estabilización inmediata de la pelvis es crucial utilizando un fijador pélvico o una sábana envuelta alrededor de los trocánteres mayores y asegurada anteriormente. Se debe resucitar con productos sanguíneos (relación 1:1:1 de glóbulos rojos empaquetados, plasma fresco congelado y plaquetas), limitar la infusión de cristaloides y activar el protocolo de transfusión masiva si es necesario. Para pacientes inestables con EFAST positivo, la intervención quirúrgica de emergencia es a menudo necesaria junto con la estabilización de la pelvis. Se debe considerar la angioembolización para fuentes de sangrado arteriales. Mantener la hipotensión permisiva (presión arterial sistólica 80-90 mmHg) hasta que se controle la hemorragia, excepto en lesiones cerebrales traumáticas. La administración temprana de ácido tranexámico (1g IV durante 10 minutos seguido de 1g durante 8 horas) dentro de las 3 horas de la lesión puede reducir la mortalidad 1. La monitorización hemodinámica continua, las comprobaciones seriadas de hemoglobina y la reevaluación frecuente son esenciales en todos los casos para detectar la deterioración clínica que requiere una escalada de la atención. La técnica de empacamiento pélvico preperitoneal (PPP) se ha convertido en una técnica comúnmente utilizada para controlar el sangrado en fracturas pélvicas inestables hemodinamicamente 1. La angioembolización se debe considerar en pacientes con fuentes de sangrado arteriales y hemodinamicamente inestables 1. La estabilización de la pelvis y el control de la hemorragia son fundamentales en el manejo de emergencia de las fracturas de pelvis. Se debe priorizar la estabilización del paciente y el control de la hemorragia en el manejo de emergencia de las fracturas de pelvis. La técnica de PPP y la angioembolización son opciones de tratamiento para el control de la hemorragia en pacientes con fracturas pélvicas inestables hemodinamicamente. La monitorización hemodinámica y la reevaluación frecuente son esenciales para detectar la deterioración clínica que requiere una escalada de la atención. La administración temprana de ácido tranexámico puede reducir la mortalidad en pacientes con fracturas pélvicas. La estabilización de la pelvis y el control de la hemorragia son fundamentales en el manejo de emergencia de las fracturas de pelvis. Se debe considerar la angioembolización en pacientes con fuentes de sangrado arteriales y hemodinamicamente inestables. La técnica de PPP es una opción de tratamiento para el control de la hemorragia en pacientes con fracturas pélvicas inestables hemodinamicamente. La monitorización hemodinámica y la reevaluación frecuente son esenciales para detectar la deterioración clínica que requiere una escalada de la atención. La administración temprana de ácido tranexámico puede reducir la mortalidad en pacientes con fracturas pélvicas. 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From the Research
Manejo de Fracturas de Pelvis en Pacientes Hemodinamicamente Estables o Inestables
El manejo de fracturas de pelvis en pacientes hemodinamicamente estables o inestables es un tema complejo que requiere una aproximación multidisciplinaria. A continuación, se presentan los puntos clave para el manejo de estas lesiones:
- Evaluación inicial: La evaluación inicial de los pacientes con fracturas de pelvis debe incluir una valoración de su estado hemodinámico y la realización de un examen físico y de imagen, como el EFAST (Focused Assessment with Sonography for Trauma), para determinar la presencia de lesiones asociadas 2, 3.
- Manejo de pacientes hemodinamicamente inestables: En pacientes hemodinamicamente inestables, el manejo debe centrarse en la resuscitación y la estabilización del paciente, seguido de la evaluación y el control de la hemorragia 4, 5. La angiografía y la embolización pueden ser opciones terapéuticas en pacientes que siguen siendo hemodinamicamente inestables después de la resuscitación inicial 2, 5.
- EFAST positivo o negativo: Un EFAST positivo puede indicar la presencia de lesiones intraabdominales o retroperitoneales que requieren atención inmediata 3. Un EFAST negativo no excluye la posibilidad de lesiones pelvianas o abdominales, y se debe considerar la realización de estudios de imagen adicionales para evaluar la extensión de las lesiones 6.
- Opciones terapéuticas: Las opciones terapéuticas para el manejo de fracturas de pelvis incluyen:
- Resuscitación y estabilización del paciente
- Evaluación y control de la hemorragia
- Angiografía y embolización
- Estabilización pelviana no invasiva
- Intervención quirúrgica (en casos seleccionados)