From the Guidelines
Para un paciente diabético tipo 2 hospitalizado con niveles de glucosa estables dentro del rango objetivo durante 24 horas, monitoreados cada 8 horas, se puede considerar espaciar el monitoreo de glucosa a cada 12 horas, pero extenderlo a cada 24 horas generalmente no se recomienda en el entorno hospitalario. Esto se debe a que el ambiente hospitalario introduce variables como cambios en la medicación, patrones alimenticios alterados y respuestas de estrés que pueden afectar rápidamente los niveles de glucosa, lo que requiere algún monitoreo regular incluso cuando la glucosa parece estable 1.
Al considerar la espaciación del monitoreo de glucosa, es crucial tener en cuenta la estabilidad clínica del paciente, la ingesta oral consistente, la ausencia de medicamentos que afecten significativamente la glucosa en sangre y la falta de enfermedades agudas que puedan desestabilizar el control glucémico 1.
La elección del momento para el monitoreo debe idealmente capturar tanto los estados de ayuno como los posprandiales, como antes del desayuno y antes de la cena, para asegurar una visión completa del control glucémico 1.
Si el estado clínico del paciente cambia, se debe reinstaurar inmediatamente un monitoreo más frecuente. La evidencia sugiere que, aunque no hay un consenso claro sobre la frecuencia óptima de monitoreo de glucosa en pacientes hospitalizados con diabetes tipo 2, un enfoque personalizado basado en la condición del paciente y su tratamiento es esencial para equilibrar la necesidad de detectar cambios glucémicos con la reducción de pruebas innecesarias 1.
En resumen, el monitoreo de glucosa cada 12 horas puede ser adecuado para pacientes diabéticos tipo 2 hospitalizados con glucosa estable, pero se debe evitar extenderlo a cada 24 horas debido a la naturaleza dinámica del control glucémico en el entorno hospitalario.
From the Research
Monitoreo de Glucosa en Pacientes con Diabetes Tipo 2 Hospitalizados
- El monitoreo de glucosa es crucial en el manejo de la diabetes tipo 2, especialmente en pacientes hospitalizados, ya que la hiperglucemia puede aumentar la morbilidad, la mortalidad y la estancia hospitalaria 2.
- La frecuencia del monitoreo de glucosa puede variar dependiendo de la condición del paciente y su respuesta al tratamiento, pero generalmente se recomienda monitorear la glucosa cada 8 horas en pacientes con diabetes tipo 2 hospitalizados.
Espaciamiento del Monitoreo de Glucosa
- Si un paciente con diabetes tipo 2 hospitalizado tiene niveles de glucosa dentro del rango objetivo durante 24 horas, monitoreados cada 8 horas, es posible considerar espaciar el monitoreo de glucosa a cada 12 horas o incluso cada 24 horas, siempre y cuando el paciente siga estando estable y no haya cambios en su condición médica 3.
- Sin embargo, es importante tener en cuenta que la decisión de espaciar el monitoreo de glucosa debe ser individualizada y basada en la evaluación del paciente por parte del equipo de atención médica.
Uso de Monitores de Glucosa Continua
- El uso de monitores de glucosa continua (CGM) ha demostrado ser beneficioso en el manejo de la diabetes tipo 2, especialmente en pacientes que utilizan insulina basal sin insulina prandial 4, 5, 6.
- Los CGM pueden proporcionar información valiosa sobre los patrones de glucosa y ayudar a ajustar el tratamiento para lograr un mejor control glucémico.
Consideraciones Clínicas
- Es importante considerar las características individuales del paciente, como la edad, el sexo, la duración de la diabetes y la presencia de comorbilidades, al tomar decisiones sobre el monitoreo de glucosa y el tratamiento 5, 6.
- El equipo de atención médica debe evaluar cuidadosamente al paciente y ajustar el plan de tratamiento según sea necesario para asegurarse de que el paciente reciba el mejor cuidado posible.