Toxinas de ambas
Araña viuda negra (Latrodectus): la toxina dominante es la α-latrotoxina (α-LTX), una neurotoxina vertebrado‑específica que induce liberación masiva de neurotransmisores mediante formación de poros y activación de receptores sinápticos (latrofilina y neurexina). 1, 2
- Otras latrotoxinas del género (menos relevantes para humanos): latroinsectotoxinas (α/δ‑LITs) y latrocrustatoxinas; su expresión varía por tejido y estadio, mientras que α‑LTX es ubicua en Latrodectus y explica la morbilidad neurológica humana 3.
Araña reclusa parda (Loxosceles): la toxina principal son fosfolipasas D (PLDs), responsables de dermonecrosis y loxoscelismo sistémico (hemólisis, lesión renal). 4, 5
Matiz de evidencia:
- Para Latrodectus, α‑LTX es el determinante clave de toxicidad en vertebrados y está conservada y seleccionada purificativamente; esto se correlaciona con la clínica neurotóxica y afecta directamente morbilidad y calidad de vida 2.
- Para Loxosceles, las PLDs reproducen por sí solas la mayoría de efectos del veneno y son el principal blanco terapéutico; otras enzimas actúan como “factores de diseminación” y modulan la gravedad del cuadro, impactando complicaciones y mortalidad 4, 5, 6.