From the Research
La hipogalactia se considera una causa potencial de la ictericia por leche materna en neonatos, incluso cuando parecen alimentarse bien y ganar peso adecuadamente, debido a que la ingesta insuficiente de leche materna puede llevar a un aumento de la circulación enterohepática de bilirrubina. Cuando un bebé recibe una cantidad insuficiente de leche materna, puede parecer satisfecho pero en realidad estar subalimentado, lo que lleva a una frecuencia de defecación disminuida. Dado que la bilirrubina se excreta en las heces, los movimientos intestinales reducidos permiten que más bilirrubina se reabsorba en la sangre a través de la pared intestinal. Este proceso de reciclaje eleva los niveles de bilirrubina en suero, contribuyendo a la ictericia. Además, la leche materna en sí contiene ciertas sustancias como la beta-glucuronidasa que pueden inhibir la conjugación de la bilirrubina en el hígado, lo que eleva aún más los niveles de bilirrubina no conjugada. La combinación de estos factores explica por qué la hipogalactia sigue siendo una consideración incluso cuando el crecimiento parece adecuado. Para abordar esto, es esencial aumentar la frecuencia de alimentación a 8-12 veces al día, asegurarse de una buena succión y transferencia de leche, y monitorear la salida de pañales (al menos 6-8 pañales húmedos y 3-4 heces diarias) 1. El aumento de peso debe monitorearse de cerca, con la expectativa de recuperar el peso al nacer entre los 10-14 días de vida. Es importante tener en cuenta que la ictericia por leche materna es un tipo de hiperbilirrubinemia prolongada que puede ocurrir en neonatos sanos que se alimentan de leche materna, y su ocurrencia puede estar relacionada con la leche materna en sí 2, 3. La hipogalactia puede ser un factor contribuyente a esta condición, por lo que es fundamental asegurarse de que la madre esté produciendo suficiente leche y que el bebé esté recibiendo la cantidad adecuada de leche materna. En resumen, la hipogalactia es una causa potencial de la ictericia por leche materna en neonatos, y es importante abordar esta condición mediante el aumento de la frecuencia de alimentación, la monitorización de la salida de pañales y el aumento de peso, y la aseguración de una buena succión y transferencia de leche.