From the Guidelines
La reemplazamiento de plasma en pacientes pediátricos con shock se realiza típicamente utilizando plasma congelado fresco (FFP) a una dosis de 10-15 mL/kg administrado intravenosamente. La infusión debe ser administrada sobre 15-30 minutos en situaciones de emergencia, o hasta 1-2 horas en casos menos urgentes. Para niños con sangrado continuo o coagulopatía severa, pueden ser necesarias dosis repetidas. Antes de la administración, se debe determinar el tipo de sangre del paciente, ya que el FFP es específico del tipo de sangre. El plasma debe ser descongelado a 37°C utilizando dispositivos de calentamiento de sangre aprobados, y administrado a través de un filtro de sangre estándar (170-260 micron). Durante la administración, se deben monitore estrechamente los signos vitales para detectar signos de reacciones de transfusión, incluyendo fiebre, rash o distress respiratorio. La reemplazamiento de plasma está indicado en estados de shock con coagulopatía, sangrado significativo, o cuando hay deficiencias de factores de coagulación. La base fisiológica para la reemplazamiento de plasma es restaurar factores de coagulación, mantener la presión oncótica y apoyar el volumen intravascular. En pacientes pediátricos, es esencial prestar atención cuidadosa al estado de volumen para prevenir la sobrecarga de fluidos, particularmente en niños con disfunción cardíaca o renal. Productos alternativos como concentrados de complejo protrombínico pueden ser considerados en situaciones específicas, pero el FFP sigue siendo el estándar para la mayoría de los pacientes pediátricos con shock que requieren reemplazamiento de plasma 1.
Algunos puntos importantes a considerar son:
- La dosis y la velocidad de administración del FFP deben ser individualizadas según la condición clínica del paciente.
- Es importante monitore estrechamente los signos vitales y los parámetros de laboratorio durante y después de la administración del FFP.
- La reemplazamiento de plasma no debe ser utilizado de manera profiláctica en niños con shock séptico o disfunción orgánica asociada a sepsis sin sangrado activo 1.
- La terapia de plasma no debe ser utilizada como tratamiento de primera línea para la coagulopatía en pacientes pediátricos con shock, sino que debe ser reservada para casos específicos con deficiencias de factores de coagulación o coagulopatía severa.
From the Research
Reemplazo de Plasma en Pacientes Pediátricos con Shock
El reemplazo de plasma en pacientes pediátricos con shock es un tema crucial en la medicina intensiva pediátrica. A continuación, se presentan los puntos clave relacionados con este tema:
- Indicaciones para el reemplazo de plasma: El reemplazo de plasma puede ser necesario en pacientes pediátricos con shock que presentan coagulopatía o deficiencia de factores de coagulación 2, 3.
- Tipos de plasma: Existen diferentes tipos de plasma, como el plasma fresco congelado y el plasma tratado con solvente/detergente, que pueden ser utilizados en pacientes pediátricos 3.
- Dosis y administración: La dosis y la administración del plasma deben ser individualizadas según las necesidades del paciente y la gravedad de la coagulopatía 2, 3.
- Monitoreo y seguimiento: Es importante monitorear y seguir al paciente después del reemplazo de plasma para evaluar la respuesta al tratamiento y detectar cualquier complicación potencial 2, 3.
- Consideraciones especiales: En pacientes pediátricos con shock, es importante considerar la etiología subyacente del shock y la presencia de otras comorbilidades que puedan afectar la coagulación y la respuesta al tratamiento 4, 5.
- Guías y recomendaciones: Existen guías y recomendaciones para el reemplazo de plasma en pacientes pediátricos con shock, que deben ser seguidas por los profesionales de la salud 4, 6.
Aspectos Clínicos y Terapéuticos
Algunos aspectos clínicos y terapéuticos importantes a considerar en el reemplazo de plasma en pacientes pediátricos con shock incluyen:
- Diagnóstico y evaluación: Un diagnóstico y evaluación precisos son fundamentales para determinar la necesidad de reemplazo de plasma y para monitorear la respuesta al tratamiento 2, 3.
- Tratamiento de la causa subyacente: El tratamiento de la causa subyacente del shock es crucial para mejorar la coagulación y la función orgánica 5, 6.
- Uso de medicamentos: El uso de medicamentos como la heparina y la tranexamina puede ser necesario para controlar la coagulación y prevenir la trombosis 2, 6.
- Transfusión de plaquetas: La transfusión de plaquetas puede ser necesaria en pacientes con trombocitopenia o coagulopatía 4, 6.