From the Guidelines
El paciente debe recibir cuidados de herida quirúrgica que incluyan limpieza y secado del sitio de inserción del tubo toracostomía, así como monitoreo de signos de infección, y debe iniciar un programa de ejercicio supervisado temprano, con progresión gradual y monitoreo de la frecuencia cardíaca y los síntomas. Los cuidados de herida quirúrgica deben enfocarse en mantener el sitio de inserción del tubo toracostomía limpio y seco, limpiando el área alrededor del tubo diariamente con solución salina estéril o según las indicaciones del proveedor de atención médica, y aplicando vendajes estériles que deben cambiarse diariamente o cuando estén sucios 1.
Es importante monitorear los signos de infección, incluyendo enrojecimiento, aumento del dolor, calor, hinchazón o drenaje. El tubo toracostomía debe permanecer seguro y el sistema de drenaje debe mantenerse por debajo del nivel del pecho para prevenir el reflujo. Para la incisión de esternotomía, se recomienda un lavado suave con jabón y agua, seguido de secado y cubrimiento con un vendaje limpio y seco hasta que se retiren los puntos o grapas, generalmente 7-10 días después de la cirugía.
Las recomendaciones de ejercicio deben comenzar con movilización temprana bajo supervisión, iniciando con sentarse en la cama, progresando a sentarse en una silla y luego caminar distancias cortas. Inicialmente, el paciente debe evitar levantar objetos más pesados que 5-10 libras, empujar o tirar de objetos pesados, y levantar los brazos por encima del nivel de los hombros durante 6-8 semanas para proteger el esternón. Un programa de rehabilitación cardíaca estructurado debe iniciarse una vez que el cirujano lo autorice, generalmente 2-4 semanas después del alta. Este programa debe aumentar gradualmente en intensidad, monitoreando la frecuencia cardíaca y los síntomas. La fracción de eyección relativamente conservada del paciente de 55% sugiere que puede tolerar el ejercicio bien, pero la presencia de cardiomiopatía dilatada requiere una progresión cuidadosa 1.
Es importante que el paciente realice ejercicios de respiración profunda cada hora mientras esté despierto para prevenir complicaciones pulmonares, y debe ser educado sobre las precauciones esternales para prevenir la dehiscencia durante la recuperación. La evidencia sugiere que un programa de rehabilitación que combine la rehabilitación preoperatoria y postoperatoria puede reducir las complicaciones postoperatorias y la estancia hospitalaria 1.
- Los cuidados de herida quirúrgica deben incluir:
- Limpieza y secado del sitio de inserción del tubo toracostomía
- Monitoreo de signos de infección
- Aplicación de vendajes estériles
- Las recomendaciones de ejercicio deben incluir:
- Movilización temprana bajo supervisión
- Progresión gradual y monitoreo de la frecuencia cardíaca y los síntomas
- Evitar levantar objetos pesados y realizar actividades que puedan dañar el esternón
- Iniciar un programa de rehabilitación cardíaca estructurado una vez que el cirujano lo autorice.
From the Research
Cuidados de Herida Quirúrgica
- Los cuidados de herida quirúrgica para un paciente con tubo toracostomía después de una cirugía cardíaca, como la realizada en este caso, deben seguir un protocolo integral que incluya el manejo del dolor, la atención a la herida, la fisioterapia y la rehabilitación, el soporte ventilatorio y el cuidado pulmonar, así como otros aspectos de la atención preoperatoria, intraoperatoria y postoperatoria 2.
- Es importante destacar que la implementación de protocolos de recuperación mejorada, como el Enhanced Recovery After Thoracic Surgery (ERATS), ha demostrado reducir la estancia hospitalaria y mejorar los resultados clínicos en pacientes sometidos a cirugía torácica 2.
Indicaciones y Recomendaciones de Ejercicio
- En cuanto a las indicaciones y recomendaciones de ejercicio para un paciente con cardiopatía dilatativa congénita y una fracción de eyección del 55%, es crucial considerar la condición cardiovascular subyacente y las limitaciones físicas que puedan surgir después de la cirugía cardíaca.
- La literatura sugiere que la actividad física regular y el ejercicio pueden ser beneficiosos para los pacientes con enfermedad cardíaca, siempre y cuando se realicen bajo supervisión médica y se ajusten a las capacidades y limitaciones individuales del paciente.
- Sin embargo, no se encontraron estudios específicos que aborden las recomendaciones de ejercicio para pacientes con este perfil exacto de cardiopatía y reciente cirugía cardíaca, incluyendo la colocación de un electrodo epicárdico y la realización de una cirugía de Maze 3, 4, 5, 6.
Consideraciones Especiales
- La presencia de un tubo toracostomía y la reciente cirugía cardíaca implican que el paciente debe seguir un régimen de cuidados postoperatorios específicos, que puede incluir la administración de analgésicos, la monitorización de los signos vitales, y la vigilancia de posibles complicaciones como la infección o la hemorragia.
- La condición de cardiopatía dilatativa congénita y la fracción de eyección del 55% también requieren una atención médica continua para manejar los síntomas y prevenir complicaciones a largo plazo.
- Es fundamental que el paciente siga las instrucciones del equipo médico y asista a las citas de seguimiento programadas para garantizar una recuperación óptima y minimizar los riesgos asociados con su condición médica.