From the Guidelines
Se deben considerar hemocultivos cuando un paciente presenta una fiebre de 38°C (100.4°F) o superior, especialmente si hay signos de infección sistémica o sepsis. La decisión de obtener hemocultivos impacta directamente en la conducta terapéutica al ayudar a identificar el patógeno causante y guiar la terapia antibiótica adecuada. Inicialmente, se deben iniciar antibióticos de amplio espectro de manera empírica después de que se hayan obtenido los hemocultivos, sin esperar a los resultados, particularmente en pacientes con sepsis sospechada. Una vez que se disponen de los resultados de los cultivos y las pruebas de sensibilidad (generalmente dentro de 24-72 horas), la terapia antibiótica se puede reducir para dirigirse específicamente al organismo, una práctica conocida como desescalada. Este enfoque reduce la exposición innecesaria a antibióticos, disminuye el riesgo de resistencia antimicrobiana y minimiza los posibles efectos secundarios.
Para un rendimiento óptimo, se deben recoger al menos dos series de hemocultivos de diferentes sitios de punción venosa antes de iniciar los antibióticos, ya que esto aumenta la probabilidad de detección del patógeno y ayuda a distinguir la bacteriemia verdadera de los contaminantes. La temporización de los hemocultivos es crucial, idealmente obtenidos durante o justo antes de un pico de fiebre cuando la bacteriemia es más probable que se detecte 1.
Algunos puntos clave a considerar incluyen:
- Obtener tres a cuatro hemocultivos dentro de las primeras 24 horas del inicio de la fiebre, con un volumen adecuado (20-30 mL cada uno) 1.
- La toma de hemocultivos a través de un catéter intravascular puede ser útil, pero se debe considerar la posibilidad de contaminación y la necesidad de obtener cultivos periféricos simultáneamente 1.
- La desescalada de la terapia antibiótica es fundamental para reducir la resistencia antimicrobiana y los efectos secundarios, y se debe realizar tan pronto como sea posible una vez que se disponga de los resultados de los cultivos y las pruebas de sensibilidad 1.
En resumen, la consideración de hemocultivos en pacientes con fiebre es crucial para la conducta terapéutica y el manejo adecuado de la infección, y se deben seguir las recomendaciones actuales para obtener los mejores resultados en términos de morbidad, mortalidad y calidad de vida.
From the Research
Rango de temperatura para considerar hemocultivos
- La temperatura de 38.3°C se considera el umbral para evaluar la fiebre y predecir la bacteriemia en pacientes hospitalizados 2.
- Sin embargo, este umbral no es suficiente para todos los pacientes, y se deben considerar factores adicionales, como la población de pacientes, los signos y síntomas clínicos y la historia médica del paciente 2.
Factores que influyen en la toma de hemocultivos
- La decisión de ordenar hemocultivos en pacientes con fiebre o hipotermia se ve influenciada por factores clínicos y no clínicos, como la presencia de un catéter venoso central, la respuesta inflamatoria sistémica (SIRS) y la admisión a servicios de trasplante de células madre o oncología médica 3.
- La temperatura también juega un papel importante, ya que la fiebre ≥ 39°C se asocia con un mayor riesgo de bacteriemia y una mayor probabilidad de que se ordenen hemocultivos 3.
Impacto en la conducta terapéutica
- La toma de hemocultivos puede influir en la conducta terapéutica, ya que puede ayudar a identificar la causa de la fiebre y guiar la selección de antibióticos 4.
- La administración de antibióticos de amplio espectro puede ser necesaria en casos de sepsis severa o choque, pero también puede contribuir a la resistencia a los antibióticos y debe ser acompañada de una estrategia de desescalada y gestión de antibióticos 5.
- La dosis de antibióticos, como la ceftriaxona, también puede influir en el resultado clínico, aunque no siempre es claro qué dosis es la más efectiva 6.