From the Guidelines
El ácido tranexámico (TXA) se recomienda para su uso en pacientes pediátricos con trauma que presentan sangrado significativo o están en riesgo de hemorragia importante, idealmente administrado dentro de las 3 horas posteriores a la lesión. La dosis pediátrica estándar es de 15 mg/kg en dosis de carga IV, seguida de una infusión de 2 mg/kg/hora 1. El TXA actúa como un agente antifibrinolítico al inhibir la activación del plasminógeno y prevenir la degradación de los coágulos de fibrina, lo que promueve la hemostasia y reduce la pérdida de sangre. Se debe considerar su uso temprano en la resucitación de pacientes pediátricos con trauma que presentan signos de choque hemorrágico, pérdida de sangre significativa o lesión cerebral traumática grave. Aunque generalmente es bien tolerado en niños, los proveedores deben monitorear los posibles efectos secundarios, incluyendo náuseas, vómitos y, raramente, convulsiones o eventos trombóticos. La mayor ventaja se produce cuando el TXA se administra lo antes posible después de la lesión, con beneficios decrecientes después de 3 horas y posible daño si se administra más allá de ese período de tiempo 1. Algunos estudios sugieren que el TXA puede ser beneficioso en la lesión cerebral traumática, ya que puede limitar el sangrado intracraneal y la lesión cerebral secundaria posterior. En resumen, el TXA es una herramienta valiosa en el tratamiento de pacientes pediátricos con trauma y sangrado significativo, y su uso debe ser considerado temprano en la resucitación. Es importante tener en cuenta que la dosis y la administración del TXA deben ser individualizadas según las necesidades del paciente y la gravedad de la lesión. Además, es fundamental monitorear estrechamente a los pacientes que reciben TXA para detectar cualquier efecto secundario adverso y ajustar el tratamiento según sea necesario. En general, el uso del TXA en pacientes pediátricos con trauma puede ayudar a reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas con la hemorragia significativa.
From the Research
Uso del Ácido Tranexámico en Niños en Trauma
- El ácido tranexámico (TXA) se ha utilizado en la cirugía pediátrica electiva para reducir la pérdida de sangre y las necesidades de transfusión 2.
- En el contexto del trauma pediátrico, hay evidencia limitada que guíe su uso, pero se cree que podría ser beneficioso en casos de trauma mayor con inestabilidad hemodinámica o riesgo significativo de hemorragia continua 2.
- Un estudio encontró que la administración de TXA en niños con trauma no se asoció con una reducción en la mortalidad o un mejor resultado neurológico 3.
- Una revisión sistemática y metaanálisis encontró que el uso de TXA en trauma pediátrico no se asoció con una mayor supervivencia, aunque se documentó una mayor supervivencia en el subconjunto de niños que experimentaron trauma en entornos de combate 4.
- Se necesitan ensayos clínicos prospectivos para evaluar la eficacia del TXA en niños con trauma y clarificar el momento adecuado, la dosis y la selección de pacientes 5.
Dosificación y Administración
- La dosis inicial más común de TXA en niños es de 15 mg/kg, seguida de una infusión de seguimiento de 2 mg/kg/h durante 8 horas 2.
- Se recomienda una dosis de carga de 10 a 30 mg/kg, seguida de una infusión de mantenimiento de 5 a 10 mg/kg/h para el trauma y la cirugía pediátricos 6.