Nueva Clasificación de las Infecciones del Tracto Urinario
Las guías europeas de 2024-2025 han reemplazado la clasificación tradicional de ITU "complicada vs no complicada" por una nueva clasificación basada en la presentación clínica: infecciones localizadas (limitadas a la vejiga) versus infecciones sistémicas (con afectación del parénquima renal o respuesta sistémica), independientemente de los factores del huésped. 1, 2
Marco Conceptual de la Nueva Clasificación
La clasificación moderna se fundamenta en dos ejes principales:
1. Clasificación por Extensión Anatómica y Respuesta Sistémica
Infecciones Localizadas:
- Cistitis no complicada: Limitada a mujeres no embarazadas, premenopáusicas, sin anomalías anatómicas o funcionales del tracto urinario y sin comorbilidades 1
- Síntomas: disuria, frecuencia, urgencia, sin fiebre ni dolor en flanco
- Diagnóstico clínico basado en síntomas, sin necesidad rutinaria de urocultivo 1, 3
Infecciones Sistémicas:
- Pielonefritis no complicada: Fiebre >38°C, escalofríos, dolor en flanco, náuseas/vómitos, con o sin síntomas de cistitis 1
- Urosepsis: Respuesta sistémica con disfunción orgánica
- Requieren siempre urocultivo y evaluación por imagen si no hay mejoría en 72 horas 1
2. Clasificación por Factores del Huésped (Complicada)
Una ITU complicada ocurre cuando existen factores del huésped o anomalías anatómicas/funcionales que dificultan la erradicación de la infección 1:
Factores que definen ITU complicada 1:
- Obstrucción en cualquier sitio del tracto urinario
- Cuerpo extraño (catéter, stent)
- Vaciamiento incompleto
- Reflujo vesicoureteral
- Todas las ITU en hombres
- Embarazo
- Diabetes mellitus
- Inmunosupresión
- Instrumentación reciente
- Organismos productores de BLEE o multirresistentes
Implicaciones Prácticas de la Nueva Clasificación
Diferencias Clave con el Sistema Anterior
El cambio fundamental es que la clasificación ahora prioriza la presentación clínica sobre los factores del huésped 2. Por ejemplo:
- Una mujer diabética con cistitis simple = infección localizada (aunque técnicamente "complicada" por la diabetes)
- Una mujer sana con pielonefritis = infección sistémica (aunque sin factores complicantes del huésped)
Algoritmo de Clasificación Práctica
Paso 1: ¿Hay fiebre, dolor en flanco o signos sistémicos?
- SÍ → Infección sistémica (pielonefritis/urosepsis)
- NO → Infección localizada (cistitis)
Paso 2: ¿Existen factores complicantes del huésped? (ver lista arriba)
- SÍ → ITU complicada
- NO → ITU no complicada
Paso 3: Determinar manejo según combinación:
- Localizada + no complicada = tratamiento ambulatorio corto 1
- Localizada + complicada = considerar duración extendida
- Sistémica + cualquier factor = hospitalización si criterios presentes 1
Consideraciones Especiales
ITU Recurrente
Definición: ≥3 episodios/año o 2 episodios en 6 meses 1
Caveat importante: La pielonefritis recurrente debe hacer sospechar una etiología complicada subyacente, incluso si no se identifican factores obvios inicialmente 1
Espectro Microbiológico
- Infecciones no complicadas: Predomina E. coli (>80%) 1
- Infecciones complicadas: Espectro más amplio incluyendo Proteus, Klebsiella, Pseudomonas, Serratia, Enterococcus y mayor resistencia antimicrobiana 1
Errores Comunes a Evitar
No confundir bacteriuria asintomática con ITU: La bacteriuria sin síntomas NO requiere tratamiento excepto en embarazo o antes de procedimientos urológicos que rompan la mucosa 1
No solicitar urocultivos rutinarios en cistitis simple: El diagnóstico es clínico en mujeres con síntomas típicos 1, 3
No subestimar la importancia de la evaluación por imagen: En pielonefritis sin mejoría a las 72 horas, la imagen es mandatoria para descartar obstrucción o complicaciones 1
No usar la misma duración de tratamiento para todas las ITU: Las infecciones localizadas requieren 1-5 días, mientras que las sistémicas necesitan 5-14 días dependiendo del agente y respuesta clínica 1, 4
La nueva clasificación refleja un enfoque más pragmático y clínicamente relevante, permitiendo decisiones terapéuticas más precisas basadas en la severidad de la presentación clínica y el riesgo individual del paciente 2, 5, 6.