From the Guidelines
La titulación de la dosis de espironolactona y furosemida en pacientes con daño hepático crónico no alcohólico y falla renal crónica avanzada debe iniciarse con dosis bajas y ajustarse gradualmente según la respuesta clínica y el monitoreo de laboratorio. La dosis inicial de spironolactona puede ser de 50-100 mg/día, con un máximo de 400 mg/día, mientras que la dosis de furosemida puede ser de 20-40 mg/día, con un máximo de 160 mg/día 1. Es fundamental monitorear estrechamente los niveles de potasio, sodio, creatinina y presión arterial, con controles de laboratorio cada 3-7 días durante la titulación inicial y luego cada 1-4 semanas una vez estabilizados. Los pacientes con enfermedad renal crónica avanzada (etapas 4-5) requieren una dosificación particularmente cautelosa, ya que tienen una reducción en la eliminación de fármacos y un mayor riesgo de efectos adversos. El objetivo es lograr una diuresis adecuada mientras se evitan complicaciones como la hiponatremia, la hiperkalemia (con spironolactona), la hipokalemia (con furosemida) y la empeoración de la función renal. Si se desarrolla resistencia a los diuréticos, se debe considerar el bloqueo secuencial del nefrón ajustando el momento de administración o agregando un diurético similar a la tiazida, aunque esto requiere un monitoreo aún más vigilante en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada. Es importante tener en cuenta que la dosis de spironolactona y furosemida puede variar según la respuesta individual del paciente y la presencia de comorbilidades, por lo que es fundamental una evaluación y seguimiento cuidadosos por parte de un profesional de la salud 1.
From the FDA Drug Label
2.4 Treatment of Edema In patients with cirrhosis, initiate therapy in a hospital setting and titrate slowly [see Use in Specific Populations (8. 7)] .
2.2 Treatment of Heart Failure In patients with an eGFR between 30 and 50 mL/min/1. 73 m 2, consider initiating therapy at 25 mg every other day because of the risk of hyperkalemia [see Use in Specific Populations (8.6)].
La titulación de la dosis de espironolactona en daño hepático crónico no alcohólico y falla renal crónica avanzada debe realizarse con cautela.
- Pacientes con cirrosis: se recomienda iniciar la terapia en un entorno hospitalario y titrar lentamente.
- Pacientes con eGFR entre 30 y 50 mL/min/1.73 m²: se considera iniciar la terapia a 25 mg cada otros días debido al riesgo de hiperkalemia. No hay información directa en la etiqueta del medicamento sobre la titulación de la dosis de furosemida en este contexto específico 2.
From the Research
Titulación de la dosis de espironolactona y furosemida en daño hepático crónico no alcohólico en falla renal crónica avanzada
No hay estudios que proporcionen una guía específica para la titulación de la dosis de espironolactona y furosemida en pacientes con daño hepático crónico no alcohólico y falla renal crónica avanzada. Sin embargo, se pueden considerar los siguientes puntos:
- La espironolactona y la furosemida son medicamentos que se utilizan comúnmente en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca y la hipertensión, respectivamente, pero también se pueden utilizar en pacientes con daño hepático crónico no alcohólico y falla renal crónica avanzada para controlar la hipertensión portal y la ascitis 3.
- La dosis de espironolactona y furosemida debe ser ajustada cuidadosamente en pacientes con falla renal crónica avanzada, ya que estos medicamentos pueden acumularse en la sangre y causar efectos adversos 4.
- La monitorización cuidadosa de la función renal y la función hepática es crucial en pacientes con daño hepático crónico no alcohólico y falla renal crónica avanzada que reciben espironolactona y furosemida 5.
- La asociación entre la enfermedad hepática no alcohólica (NAFLD) y la enfermedad renal crónica (CKD) es bien conocida, y se ha demostrado que la NAFLD aumenta el riesgo de CKD y la mortalidad cardiovascular 6, 7.
Consideraciones importantes
- La titulación de la dosis de espironolactona y furosemida en pacientes con daño hepático crónico no alcohólico y falla renal crónica avanzada debe ser realizada por un profesional de la salud experimentado y con conocimientos en nefrología y hepatología.
- La monitorización de la función renal y la función hepática es crucial para evitar la acumulación de medicamentos y minimizar el riesgo de efectos adversos.
- La asociación entre la NAFLD y la CKD debe ser considerada al momento de ajustar la dosis de espironolactona y furosemida en pacientes con daño hepático crónico no alcohólico y falla renal crónica avanzada.