From the Guidelines
Se debe discontinuar el uso de antidiabéticos orales y iniciar la terapia con insulina cuando la creatinina sérica excede 1.5 mg/dL en hombres y 1.4 mg/dL en mujeres, aunque los umbrales específicos varían según el medicamento. La decisión de cambiar a insulina se basa en la necesidad de evitar la hipoglucemia y otros efectos adversos asociados con el uso de antidiabéticos orales en pacientes con función renal deteriorada 1.
Algunos medicamentos, como la metformina, no deben administrarse cuando la creatinina sérica es superior a 1.5 mg/dL en hombres y 1.4 mg/dL en mujeres debido al riesgo de acidosis láctica 1. Las sulfonilureas, como la glipizida y la gliburida, también deben evitarse en niveles similares de creatinina debido a sus efectos hipoglucémicos prolongados 1.
La terapia con insulina es la opción más segura para el control de la glucemia en la enfermedad renal avanzada, ya que no depende de la eliminación renal, aunque es posible que se necesiten ajustes en la dosis a medida que disminuye la función renal debido a que los riñones metabolizan parcialmente la insulina 1.
Es fundamental realizar un seguimiento regular de la función renal, los niveles de glucosa en sangre y una titulación cuidadosa de la dosis al cambiar a la terapia con insulina para prevenir la hipoglucemia 1.
Algunos estudios sugieren que los inhibidores de SGLT2 pueden continuarse incluso cuando la tasa de filtración glomerular (TFG) cae por debajo de 30 mL/min/1.73 m², siempre y cuando sean bien tolerados y no se espere una terapia de reemplazo renal inminente 1.
En resumen, la decisión de cambiar a insulina debe basarse en la evaluación individualizada de cada paciente, considerando su función renal, niveles de glucosa en sangre y otros factores de riesgo, con el objetivo de minimizar la morbimortalidad y mejorar la calidad de vida.
From the Research
Criterios para el cambio de antidiabéticos orales a insulina
- La decisión de cambiar de antidiabéticos orales a insulina en pacientes con diabetes y función renal deteriorada depende de varios factores, incluyendo el nivel de creatinina y la capacidad del paciente para controlar su glucemia con medicamentos orales 2, 3.
- No hay un valor específico de creatinina que indique el cambio a insulina, ya que la decisión depende de la evaluación individual del paciente y de su respuesta a los tratamientos previos 2, 3.
- Sin embargo, se sugiere que los pacientes con diabetes y función renal deteriorada (por ejemplo, aquellos con una tasa de filtración glomerular estimada < 60 ml/min) pueden requerir insulina para controlar su glucemia, especialmente si no responden a los antidiabéticos orales o si presentan efectos secundarios graves 2, 3.
Consideraciones para la iniciación de la terapia con insulina
- La terapia con insulina puede iniciarse con una sola inyección de insulina basal o con varias inyecciones de insulina de acción rápida en los momentos de las comidas 4.
- La elección del tipo de insulina y la dosis inicial dependen de la evaluación individual del paciente y de su respuesta a los tratamientos previos 5, 6.
- Es importante considerar la seguridad y la eficacia de la terapia con insulina, así como la carga de efectos adversos que puede acompañar a este tratamiento 6, 4.
Estudios relacionados
- Un estudio publicado en la revista Therapeutic Advances in Endocrinology and Metabolism encontró que los pacientes con diabetes y función renal deteriorada requieren dosis más bajas de insulina para controlar su glucemia 5.
- Otro estudio publicado en la revista The Cochrane Database of Systematic Reviews comparó la eficacia y la seguridad de la insulina detemir y la insulina glargine en pacientes con diabetes tipo 2, y encontró que no hay diferencias significativas entre ambas insulinas en términos de control glucémico y efectos adversos 6.