From the Research
La lesión renal aguda posrenal es causada principalmente por la obstrucción del flujo de orina, lo que lleva a un aumento de la presión en el sistema colector urinario que se retropropaga hacia los riñones. Esto puede ocurrir en cualquier nivel desde el pelvis renal hasta la uretra. Las causas comunes incluyen piedras en el riñón, coágulos de sangre, tumores (particularmente cáncer de próstata, vejiga o cuello uterino), hiperplasia prostática benigna, vejiga neurogénica y estrechamientos de los uréteres o uretra. El daño ocurre a través de varios mecanismos. Inicialmente, la obstrucción causa un aumento de la presión hidrostática en los túbulos, lo que reduce la tasa de filtración glomerular. A medida que la obstrucción persiste, esta presión daña las células tubulares y conduce a la inflamación. La obstrucción prolongada resulta en atrofia tubular y fibrosis intersticial. Además, el respaldo de orina puede causar infección renal (pielonefritis) que daña aún más el tejido renal. La gravedad del daño depende de si la obstrucción es parcial o completa, unilateral o bilateral, y de qué tan rápido se alivia. La identificación y eliminación oportuna de la obstrucción (a través de procedimientos como la cateterización, el colocación de stent o la nefrostomía) es esencial para prevenir el daño renal permanente, ya que la lesión es en gran medida reversible si se aborda dentro de 1-2 semanas de obstrucción completa 1.
Algunas de las causas más comunes de lesión renal aguda posrenal incluyen:
- Piedras en el riñón
- Coágulos de sangre
- Tumores (particularmente cáncer de próstata, vejiga o cuello uterino)
- Hiperplasia prostática benigna
- Vejiga neurogénica
- Estrechamientos de los uréteres o uretra
Es importante destacar que la lesión renal aguda posrenal puede ser prevenida o tratada de manera efectiva si se identifica y se aborda de manera oportuna. La evaluación y el manejo adecuados de la lesión renal aguda posrenal pueden reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas con esta condición 2, 3, 4, 5.
En resumen, la lesión renal aguda posrenal es una condición grave que requiere una atención médica oportuna y efectiva para prevenir el daño renal permanente. La identificación y eliminación de la obstrucción, así como el manejo adecuado de la lesión renal aguda posrenal, son fundamentales para reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas con esta condición.