From the Guidelines
El tratamiento para el vasospasmo cerebral agudo (ACV) implica un enfoque multimodal centrado en la augmentación hemodinámica, también conocida como "terapia triple-H" (hipertensión, hipervolemia y hemodilución). El manejo de primera línea incluye mantener la presión arterial sistólica entre 160-180 mmHg utilizando vasopresores como norepinefrina o fenilefrina, asegurando la euvolemia con fluidos isotónicos, y administrando nimodipina 60 mg por vía oral cada 4 horas durante 21 días para mejorar los resultados neurológicos. Para el vasospasmo refractario, se pueden necesitar intervenciones endovasculares como la administración de vasodilatadores intraarteriales (verapamilo 2.5-10 mg, nicardipina 2.5-5 mg, o milrinona 5-15 mg) o angioplastia con balón 1. La monitorización neurológica continua es esencial, al igual que mantener niveles de electrolitos normales, particularmente evitando la hiponatremia y la hipomagnesemia que pueden empeorar el vasospasmo. El control adecuado del dolor y la sedación ayudan a prevenir fluctuaciones repentinas de la presión arterial. Este enfoque integral tiene como objetivo la fisiopatología del vasospasmo al mejorar la presión de perfusión cerebral, reducir la viscosidad sanguínea y contrarrestar directamente el estrechamiento arterial para minimizar la lesión isquémica secundaria después del insulto cerebral inicial. Algunos estudios sugieren que la terapia con nimodipina puede mejorar los resultados neurológicos, aunque no necesariamente reduzca el vasospasmo cerebral 1. Es importante tener en cuenta que la evidencia más reciente y de mayor calidad sugiere que la terapia triple-H y las intervenciones endovasculares pueden ser efectivas en el tratamiento del vasospasmo cerebral agudo 1.
Algunos puntos clave a considerar en el tratamiento del vasospasmo cerebral agudo incluyen:
- Mantener la euvolemia y evitar la hipovolemia 1
- Utilizar vasopresores para mantener la presión arterial sistólica entre 160-180 mmHg 1
- Administrar nimodipina 60 mg por vía oral cada 4 horas durante 21 días 1
- Considerar intervenciones endovasculares como la administración de vasodilatadores intraarteriales o angioplastia con balón para el vasospasmo refractario 1
- Mantener niveles de electrolitos normales y evitar la hiponatremia y la hipomagnesemia 1
- Controlar adecuadamente el dolor y la sedación para prevenir fluctuaciones repentinas de la presión arterial 1
From the FDA Drug Label
Nimodipine ha demostrado, en 4 ensayos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo, reducir la gravedad de los déficits neurológicos resultantes del vasospasmo en pacientes que han tenido una hemorragia subaracnoidea (SAH) reciente. Los ensayos utilizaron dosis que variaban desde 20-30 mg hasta 90 mg cada 4 horas, con el fármaco administrado durante 21 días en 3 estudios y durante al menos 18 días en el otro.
El tratamiento antiisquémico en ACV es la administración de nimodipina, que ha demostrado reducir la gravedad de los déficits neurológicos resultantes del vasospasmo en pacientes con hemorragia subaracnoidea reciente. Las dosis utilizadas en los ensayos clínicos variaron desde 20-30 mg hasta 90 mg cada 4 horas, durante un período de 21 días o más 2.
- Dosis: 20-30 mg a 90 mg cada 4 horas
- Duración del tratamiento: 21 días o más
- Efecto: reducir la gravedad de los déficits neurológicos resultantes del vasospasmo en pacientes con hemorragia subaracnoidea reciente.
From the Research
Tratamiento Antiisquémico en ACV
El tratamiento para la vasospasmo cerebral (ACV) después de una hemorragia subaracnoidea aneurismática (HSA) es un tema de interés en la comunidad médica. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre el tratamiento antiisquémico en ACV:
- Intra-arterial nimodipina: La nimodipina es un medicamento que se utiliza para tratar la vasospasmo cerebral. La administración intra-arterial de nimodipina ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de la vasospasmo cerebral refractaria 3, 4, 5.
- Efectividad del tratamiento: Los estudios han demostrado que la intra-arterial nimodipina puede mejorar la perfusión cerebral y reducir la frecuencia de infartos cerebrales 4, 5.
- Ventajas y desventajas: La intra-arterial nimodipina puede tener efectos secundarios, como complicaciones procedimentales y efectos sistémicos adversos 3, 4. Sin embargo, también se ha demostrado que puede mejorar la recuperación clínica en pacientes con vasospasmo cerebral refractaria 5.
- Otras opciones de tratamiento: Otros medicamentos, como la verapamila, también se utilizan para tratar la vasospasmo cerebral 6. Además, se han investigado los antagonistas de los receptores de endotelina como una posible opción de tratamiento para la vasospasmo cerebral 7.
- Importancia de la selección de pacientes: La selección de pacientes adecuados para el tratamiento con intra-arterial nimodipina es crucial para obtener resultados óptimos 5, 6.
Consideraciones adicionales
Es importante destacar que la vasospasmo cerebral es una complicación grave de la HSA, y el tratamiento debe ser individualizado según las necesidades del paciente. La colaboración entre neurólogos, neurocirujanos y radiólogos es fundamental para proporcionar un tratamiento efectivo y seguro para los pacientes con vasospasmo cerebral.