From the Guidelines
La uremia aumentada en la enfermedad renal crónica conduce a hipertensión, edema y sobrecarga de fluidos principalmente a través de la retención de sodio y agua. Como se menciona en el estudio de 1, la hipertensión es una comorbilidad común en pacientes con enfermedad renal crónica, y su presencia puede acelerar aún más el daño renal. Algunos de los mecanismos involucrados incluyen:
- La activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS), que promueve la retención de sodio y la vasoconstricción, contribuyendo a la hipertensión.
- El daño a las células endoteliales debido a la acumulación de toxinas úremicas, lo que reduce la producción de óxido nítrico y causa rigidez arterial, elevando la presión arterial.
- La disminución de la función renal, que reduce la eliminación de péptidos natriuréticos, disminuyendo sus efectos vasodilatadores y natriuréticos.
El manejo de la hipertensión y la sobrecarga de fluidos en la enfermedad renal crónica puede incluir:
- Diuréticos como furosemida (20-80 mg diarios) o hidroclorotiazida (12,5-25 mg diarios) para reducir la retención de sodio y agua.
- Inhibidores del RAAS, como lisinopril (10-40 mg diarios) o losartán (25-100 mg diarios), para reducir la presión arterial y disminuir la progresión del daño renal.
- Restricción de sodio (menos de 2 g diarios) y restricción de líquidos, limitando la ingesta a 1,5-2 litros diarios.
- Monitoreo regular de la presión arterial, el peso y los electrolitos para ajustar el tratamiento según sea necesario y prevenir complicaciones como la edema pulmonar o la insuficiencia cardíaca, como se menciona en el estudio de 1 y 1.
From the Research
Efectos de la Uremia en la Enfermedad Renal Crónica
La uremia aumentada en la enfermedad renal crónica (ERC) puede generar hipertensión arterial, edema y sobrecarga de fluidos debido a varios mecanismos. A continuación, se presentan algunos de los posibles efectos de la uremia en la ERC:
- Acumulación de toxinas: La uremia se caracteriza por la acumulación de toxinas en la sangre, lo que puede llevar a la activación de vías de señalización que promueven la inflamación y el estrés oxidativo 2, 3.
- Daño renal: La acumulación de toxinas urémicas puede dañar los riñones y empeorar la función renal, lo que a su vez puede llevar a una mayor acumulación de toxinas 4, 2.
- Hipertensión arterial: La uremia puede aumentar la presión arterial debido a la activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona y la liberación de vasopresinas 4, 2.
- Edema y sobrecarga de fluidos: La uremia puede llevar a la retención de fluidos y electrolitos, lo que puede causar edema y sobrecarga de fluidos 5, 6.
- Alteraciones en la función cardiovascular: La uremia puede alterar la función cardiovascular, lo que puede llevar a la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca y la enfermedad cardiovascular 2, 3.
Mecanismos de la Uremia en la ERC
Los mecanismos exactos por los que la uremia aumentada en la ERC genera hipertensión arterial, edema y sobrecarga de fluidos son complejos y multifactoriales. Algunos de los posibles mecanismos incluyen:
- Inflamación y estrés oxidativo: La uremia puede activar vías de señalización que promueven la inflamación y el estrés oxidativo, lo que puede dañar los riñones y empeorar la función renal 2, 3.
- Alteraciones en la función renal: La uremia puede alterar la función renal, lo que puede llevar a la retención de fluidos y electrolitos y a la hipertensión arterial 4, 5.
- Activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona: La uremia puede activar el sistema renina-angiotensina-aldosterona, lo que puede aumentar la presión arterial y promover la retención de fluidos y electrolitos 4, 2.
Implicaciones Clínicas
La uremia aumentada en la ERC es un factor de riesgo importante para la hipertensión arterial, el edema y la sobrecarga de fluidos. Es importante controlar la uremia y la función renal para prevenir o tratar estas complicaciones. Algunas de las estrategias para controlar la uremia incluyen:
- Diálisis: La diálisis puede ayudar a eliminar las toxinas urémicas y a controlar la uremia 6.
- Medicamentos: Los medicamentos como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA II) pueden ayudar a controlar la hipertensión arterial y a reducir la uremia 4, 2.
- Dieta: Una dieta baja en proteínas y en sodio puede ayudar a reducir la uremia y a controlar la hipertensión arterial 5, 6.