What is the management of chronic non-alcoholic liver damage in patients with advanced Chronic Kidney Disease (CKD), including the use of spironolactone for ascites?

Medical Advisory BoardAll articles are reviewed for accuracy by our Medical Advisory Board
Educational purpose only • Exercise caution as content is pending human review
Article Review Status
Submitted
Under Review
Approved

Last updated: June 16, 2025View editorial policy

Personalize

Help us tailor your experience

Which best describes you? Your choice helps us use language that's most understandable for you.

From the Guidelines

El manejo del daño hepático crónico no alcohólico en pacientes con falla renal crónica avanzada debe ser abordado con precaución, considerando la relación entre la función renal y hepática. Para pacientes con ascitis, se recomienda el uso de espironolactona a dosis reducidas de 25-50mg diarios, junto con una estrecha monitorización del potasio debido al aumento del riesgo de hiperkalemia en la enfermedad renal crónica (ERC) 1. La terapia diurética debe incluir furosemida (20-40mg diarios) junto con dosis reducidas de espironolactona. La restricción de sodio a 2000mg diarios y la restricción de líquidos pueden ser necesarias. Es importante evitar medicamentos nefrotóxicos, incluyendo AINE y ciertos antibióticos. Las estatinas pueden ser utilizadas a dosis reducidas para la dislipidemia. La monitorización regular de la función renal, electrolitos y parámetros hepáticos es esencial, con controles de laboratorio cada 1-2 semanas inicialmente, y luego mensualmente una vez que se estabilice. La paracentesis puede ser necesaria para la ascitis refractaria, con reemplazo de albúmina (6-8g por litro de líquido extraído) para prevenir una mayor deterioración renal. Este enfoque cuidadoso es necesario porque los riñones y el hígado comparten vías metabólicas, y la disfunción en un órgano impacta significativamente la eliminación de medicamentos y el equilibrio de fluidos y electrolitos en el otro, requiriendo ajustes de dosis para prevenir complicaciones mientras se manejan ambas condiciones de manera efectiva 1.

Algunos puntos clave a considerar en el manejo de estos pacientes incluyen:

  • La importancia de la monitorización estrecha del potasio y la función renal en pacientes con ERC que reciben espironolactona.
  • La necesidad de ajustar las dosis de medicamentos según la función renal y hepática del paciente.
  • La importancia de evitar medicamentos nefrotóxicos y minimizar el riesgo de complicaciones renales.
  • La consideración de la paracentesis y el reemplazo de albúmina en pacientes con ascitis refractaria.
  • La necesidad de una evaluación y seguimiento regular para ajustar el tratamiento según sea necesario y prevenir complicaciones. La guía más reciente y de mayor calidad, publicada en 1, proporciona recomendaciones específicas para el manejo de la ascitis en pacientes con cirrosis, que pueden ser aplicadas a pacientes con daño hepático crónico no alcohólico y ERC.

From the FDA Drug Label

En pacientes con cirrhosis, iniciar spironolactona en el hospital [ver Dosificación y administración (2.4) y Farmacología clínica (12.3)]. La eliminación de spironolactona y sus metabolitos se reduce en pacientes con cirrosis. En pacientes con cirrosis, comenzar con la dosis inicial más baja y titrar lentamente [ver Dosificación y administración (2.4) y Farmacología clínica (12.3)]. Spironolactona puede causar alteraciones repentinas del equilibrio de líquidos y electrolitos, lo que puede precipitar una función neurológica deteriorada, empeoramiento de la encefalopatía hepática y coma en pacientes con enfermedad hepática con cirrosis y ascitis.

El manejo del daño hepático crónico no alcohólico en pacientes con falta renal crónica avanzada incluye el uso de spironolactona para el tratamiento de la ascitis, pero debe ser iniciado en el hospital y con una dosis inicial más baja, titrando lentamente. Es importante monitorear la función renal y los niveles de potasio para evitar hiperkalemia. La spironolactona puede causar alteraciones del equilibrio de líquidos y electrolitos, por lo que se debe tener cuidado al administrarla en pacientes con enfermedad hepática y ascitis 2.

  • Uso en pacientes con insuficiencia renal: La spironolactona se excreta principalmente por el riñón, por lo que el riesgo de reacciones adversas puede ser mayor en pacientes con función renal deteriorada.
  • Uso en pacientes con insuficiencia hepática: La spironolactona puede causar alteraciones del equilibrio de líquidos y electrolitos, lo que puede precipitar una función neurológica deteriorada, empeoramiento de la encefalopatía hepática y coma en pacientes con enfermedad hepática con cirrosis y ascitis 2.
  • Monitoreo: Es importante monitorear la función renal, los niveles de potasio y los electrolitos para evitar hiperkalemia y otras alteraciones electrolíticas 2.

From the Research

Manejo del Daño Hepático Crónico no Alcohólico

El manejo del daño hepático crónico no alcohólico en pacientes con falla renal crónica avanzada es un tema complejo que requiere una atención especializada. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre el manejo de la ascitis en este contexto:

  • La ascitis es una complicación común de la cirrosis hepática y se caracteriza por la acumulación de líquido en la cavidad abdominal 3.
  • El tratamiento de la ascitis se basa en la restricción de sodio y la administración de diuréticos, como la espironolactona y la furosemida 4, 3.
  • La espironolactona es un diurético que actúa como antagonista de la aldosterona y es efectivo en el tratamiento de la ascitis 4, 5.
  • La furosemida es un diurético de asa que se utiliza en combinación con la espironolactona para tratar la ascitis 4, 3.
  • El tratamiento de la ascitis refractaria puede incluir la paracentesis terapéutica, el shunt transyugular intrahepático (TIPS) o el trasplante de hígado 3, 6.

Uso de Espironolactona en la Ascitis

La espironolactona es un medicamento efectivo en el tratamiento de la ascitis, especialmente cuando se utiliza en combinación con la furosemida. Algunos puntos clave sobre el uso de la espironolactona en la ascitis son:

  • La espironolactona se administra en dosis de 100-200 mg/día, y la furosemida se administra en dosis de 20-40 mg/día 3.
  • La espironolactona puede ser utilizada sola o en combinación con la furosemida para tratar la ascitis 4.
  • La espironolactona es segura y efectiva en el tratamiento de la ascitis, y su uso puede reducir la necesidad de ajustar la dosis de diuréticos 4.

Consideraciones en Pacientes con Falla Renal Crónica Avanzada

En pacientes con falla renal crónica avanzada, es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones al tratar la ascitis:

  • La función renal debe ser monitoreada cuidadosamente al administrar diuréticos, ya que pueden afectar la función renal 3.
  • La espironolactona y la furosemida pueden ser utilizadas en pacientes con falla renal crónica avanzada, pero es importante ajustar la dosis según la función renal del paciente 3.
  • El tratamiento de la ascitis en pacientes con falla renal crónica avanzada debe ser individualizado y debe tomar en cuenta la función renal, la presencia de comorbilidades y la respuesta al tratamiento 7.

Professional Medical Disclaimer

This information is intended for healthcare professionals. Any medical decision-making should rely on clinical judgment and independently verified information. The content provided herein does not replace professional discretion and should be considered supplementary to established clinical guidelines. Healthcare providers should verify all information against primary literature and current practice standards before application in patient care. Dr.Oracle assumes no liability for clinical decisions based on this content.

Have a follow-up question?

Our Medical A.I. is used by practicing medical doctors at top research institutions around the world. Ask any follow up question and get world-class guideline-backed answers instantly.