From the Guidelines
El estudio etiológico para el daño hepático crónico no alcohólico se centra principalmente en identificar la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y la esteatohepatitis no alcohólica (NASH), que son las causas más comunes. La evaluación inicial debe incluir análisis de sangre completos, incluyendo pruebas de función hepática (ALT, AST, fosfatasa alcalina, GGT, bilirrubina), recuento sanguíneo completo, perfil lipídico, glucosa en ayunas y HbA1c. Las pruebas específicas para descartar otras causas incluyen serologías de hepatitis viral (HBV, HCV), marcadores autoinmunes (ANA, anti-músculo liso, anti-mitocóndrias), estudios de hierro (ferritina, saturación de transferrina), ceruloplasmina para la enfermedad de Wilson, niveles de alfa-1 antitripsina y niveles de inmunoglobulinas. Los estudios de imagen son esenciales, comenzando con una ecografía abdominal para evaluar la ecogenicidad hepática y descartar otras patologías. La elastografía transitoria (FibroScan) ayuda a evaluar la fibrosis de manera no invasiva. En casos donde el diagnóstico permanece incierto o se sospecha enfermedad avanzada, la biopsia hepática sigue siendo el estándar de oro para el diagnóstico y la estadificación definitivos 1.
Algunos de los estudios más recientes, como el publicado en el Journal of the American College of Radiology en 2020, destacan la importancia de la elastografía por resonancia magnética y la elastografía transitoria para evaluar la fibrosis hepática de manera no invasiva 1. Otros estudios, como el publicado en la misma revista en 2017, subrayan la necesidad de una evaluación no invasiva de la fibrosis hepática, ya que la biopsia hepática no es ideal debido a sus complicaciones y errores de muestreo 1.
En resumen, el enfoque para el estudio etiológico del daño hepático crónico no alcohólico debe ser comprehensivo, incluyendo análisis de sangre, estudios de imagen y, en casos seleccionados, biopsia hepática, con el fin de identificar las causas subyacentes y guiar el tratamiento adecuado. La elastografía transitoria y la resonancia magnética son herramientas valiosas para evaluar la fibrosis hepática de manera no invasiva, según se destaca en estudios recientes como el de 2024 1.
- Algunas de las pruebas específicas que se deben realizar incluyen:
- Pruebas de función hepática
- Serologías de hepatitis viral
- Marcadores autoinmunes
- Estudios de hierro
- Ceruloplasmina
- Niveles de alfa-1 antitripsina
- Niveles de inmunoglobulinas
- Los estudios de imagen que se deben realizar incluyen:
- Ecografía abdominal
- Elastografía transitoria (FibroScan)
- Resonancia magnética
- La biopsia hepática sigue siendo el estándar de oro para el diagnóstico y la estadificación definitivos en casos seleccionados.
From the Research
Estudio Etiológico del Daño Hepático Crónico No Alcohólico
El estudio etiológico del daño hepático crónico no alcohólico implica la identificación de las causas subyacentes de la enfermedad. A continuación, se presentan algunos puntos clave relacionados con este tema:
- La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) es una causa común de daño hepático crónico no alcohólico, y se asocia con la síndrome metabólico, la obesidad y la diabetes tipo 2 2.
- El estudio de la asociación entre los niveles de ferritina y la gravedad de la NAFLD ha demostrado que los niveles elevados de ferritina son un predictor independiente de daño hepático en pacientes con NAFLD 3.
- La evaluación de la NAFLD mediante imágenes puede ser útil para la detección y la cuantificación de la esteatosis hepática, aunque la biopsia hepática sigue siendo el gold standard para el diagnóstico definitivo 4.
- La búsqueda de biomarcadores no invasivos para la NAFLD es un área de investigación activa, y se han identificado varios biomarcadores potenciales, como la α-cetoglutarato y la CK18-F 5.
- El estudio de pacientes con niveles elevados de ferritina y/o saturación de transferrina ha demostrado que la NAFLD es una causa común de estos hallazgos, y que la flebotomía puede ser útil en el tratamiento de estos pacientes 6.
Causas del Daño Hepático Crónico No Alcohólico
Algunas de las causas del daño hepático crónico no alcohólico incluyen:
- Enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD)
- Síndrome metabólico
- Obesidad
- Diabetes tipo 2
- Resistencia a la insulina
- Lipotoxicidad
- Disbiosis de la microbiota intestinal
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico del daño hepático crónico no alcohólico implica la evaluación de la función hepática, la detección de la esteatosis hepática y la exclusión de otras causas de daño hepático. El tratamiento del daño hepático crónico no alcohólico se centra en la modificación del estilo de vida, como la pérdida de peso y el ejercicio regular, y en la administración de medicamentos para controlar la diabetes y la hipertensión 2.