From the Guidelines
El manejo de la atelectasia se centra en tratar la causa subyacente y reexpandir el tejido pulmonar colapsado, y se recomienda el uso de técnicas de ventilación con presión positiva, como CPAP o BiPAP, para mejorar la función pulmonar y reducir la formación de atelectasia. La atención comienza con la identificación y el tratamiento de la causa principal, como la eliminación de obstrucciones de las vías respiratorias, el tratamiento de infecciones o el manejo de condiciones que limitan la respiración profunda. Para los casos leves, se pueden emplear medidas conservadoras como ejercicios de respiración profunda, espirometría de incentivo, fisioterapia torácica y movilización temprana para fomentar la expansión pulmonar 1. La posición de los pacientes para optimizar la ventilación, particularmente con el pulmón afectado hacia arriba, puede ayudar a redistribuir el aire y los secretos. Se puede proporcionar oxígeno suplementario para mejorar la oxigenación mientras se resuelve la atelectasia.
En casos más graves, puede ser necesaria una broncoscopia para eliminar moco o cuerpos extraños que obstruyan las vías respiratorias. En pacientes hospitalizados, especialmente en casos postoperatorios, el manejo del dolor es crucial, ya que el dolor puede limitar la respiración profunda y la tos. Los medicamentos como broncodilatadores pueden ayudar si el broncoespasmo contribuye a la condición, mientras que los mucolíticos pueden adelgazar los secretos para facilitar su eliminación.
Es importante tener en cuenta que la formación de atelectasia puede aumentar con la administración de oxígeno a concentraciones altas durante la emergencia de la anestesia, por lo que se recomienda utilizar concentraciones de oxígeno más bajas (<0,4) durante la emergencia, si es clínicamente apropiado 1. Además, el uso de CPAP con oxígeno a baja concentración (<0,3) después de la extubación puede disminuir el área de atelectasia, aunque la evidencia actual sobre la eficacia de esta técnica es limitada.
En resumen, el manejo de la atelectasia requiere un enfoque integral que incluya el tratamiento de la causa subyacente, la reexpansión del tejido pulmonar colapsado y la mejora de la función pulmonar, y se recomienda el uso de técnicas de ventilación con presión positiva, como CPAP o BiPAP, para lograr estos objetivos.
From the Research
Manejo de la Atelectasia
La atelectasia se puede manejar de varias maneras, dependiendo de la causa y la gravedad del caso. A continuación, se presentan algunas opciones de manejo:
- Ventilación no invasiva: La ventilación no invasiva con presión positiva de dos niveles (NIMV) puede ser útil en el tratamiento de la atelectasia en algunos pacientes críticos, como se demostró en un estudio publicado en Archivos de bronconeumologia 2.
- Broncoscopia: La broncoscopia es una técnica comúnmente utilizada en pacientes con atelectasia debido a tapones de moco, como se menciona en un estudio publicado en Paediatric respiratory reviews 3. También se ha demostrado que la broncoscopia puede ser efectiva en la resolución de la atelectasia en pacientes críticos, como se presenta en un caso publicado en Chest 4.
- Fisioterapia respiratoria: La fisioterapia respiratoria, incluyendo la drenaje postural y la terapia con broncodilatadores, puede ser útil en el tratamiento de la atelectasia, como se menciona en un estudio publicado en Paediatric respiratory reviews 3.
- Uso de N-acetilcisteína: La N-acetilcisteína puede ser utilizada como un mucolítico para ayudar a remover los tapones de moco en pacientes con atelectasia, como se presenta en un caso publicado en Journal of the Intensive Care Society 5.
- Presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP): La CPAP puede ser utilizada para reexpandir el pulmón en pacientes con atelectasia, como se demostró en un estudio publicado en Advances in radiation oncology 6.
Consideraciones importantes
Es importante destacar que el manejo de la atelectasia debe ser individualizado y depende de la causa subyacente y la gravedad del caso. Es fundamental una evaluación cuidadosa y un enfoque multidisciplinario para garantizar el mejor resultado posible para el paciente. La elección del tratamiento debe basarse en la evidencia disponible y en la experiencia clínica, como se menciona en varios estudios 2, 3, 4, 5, 6.