From the Guidelines
Sí, la apnea puede ser una secuela de COVID-19. La infección por COVID-19 puede afectar el sistema respiratorio de diversas maneras, lo que podría llevar a trastornos del sueño, incluyendo la apnea, en algunos pacientes. Esta conexión parece ocurrir a través de varios mecanismos, incluyendo el daño directo al tejido pulmonar y el efecto en los centros de control respiratorio del cerebro 1. Además, COVID-19 puede exacerbate la apnea del sueño preexistente o desencadenar nuevos casos a través de la inflamación de los tejidos de la vía aérea superior, efectos neurológicos en la regulación de la respiración y el aumento de peso durante la enfermedad o la recuperación. Algunos pacientes experimentan síntomas de "COVID-19 largo" que incluyen trastornos del sueño y irregularidades respiratorias.
Para los pacientes que se han recuperado de COVID-19 y experimentan síntomas como fatiga diurna, dolores de cabeza matutinos o pausas respiratorias testificadas durante el sueño, se recomienda una evaluación médica para apnea del sueño. Los enfoques de tratamiento dependen de la gravedad, pero pueden incluir terapia de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP), terapia posicional o, en algunos casos, medicamentos para abordar la inflamación subyacente. La relación entre COVID-19 y apnea del sueño destaca la importancia de monitorear la función respiratoria durante la recuperación de COVID-19, especialmente en pacientes con factores de riesgo como obesidad o afecciones respiratorias preexistentes.
Algunos estudios han encontrado que los pacientes con COVID-19 pueden experimentar disnea persistente, incluso después de la recuperación, lo que sugiere que la función muscular respiratoria puede verse afectada por la infección 1. Por lo tanto, es fundamental considerar la evaluación y el tratamiento de la apnea del sueño en los pacientes que han tenido COVID-19 y presentan síntomas relacionados con trastornos del sueño.
From the Research
Esa apnea es secuela de COVID
La relación entre la apnea y el COVID-19 es compleja y ha sido objeto de estudio en varias investigaciones. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre esta relación:
- La apnea del sueño obstructiva (OSA) es una enfermedad crónica que puede compartir características clínicas y patogénicas con el COVID-19 2.
- Se ha hipotetizado que la OSA podría ser un factor determinante en la gravedad del COVID-19 2.
- El tratamiento con presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) es el tratamiento principal para la OSA moderada a grave, y su efectividad depende de la adherencia y cumplimiento del paciente 2.
- Algunos estudios han analizado la relación entre la OSA y el COVID-19, pero se ha prestado poca atención a la adherencia y manejo de la OSA en pacientes expuestos al COVID-19 2.
Uso de CPAP en pacientes con COVID-19
El uso de CPAP en pacientes con COVID-19 ha sido estudiado en varios contextos:
- Un estudio encontró que el CPAP puede tener un efecto positivo en la oxigenación y la frecuencia respiratoria en pacientes con insuficiencia respiratoria grave causada por el COVID-19 3.
- Otro estudio encontró que el CPAP puede evitar la intubación en algunos pacientes con COVID-19 y que la edad avanzada y la alta demanda de oxígeno son factores predictivos de fracaso del tratamiento 3.
- Un estudio de casos encontró que el CPAP puede ser beneficioso en pacientes con neumonía por COVID-19 que requieren oxígeno suplementario 4.
Factores asociados con la apnea en pacientes con COVID-19
Algunos factores han sido asociados con la apnea en pacientes con COVID-19:
- La edad avanzada y la presencia de comorbilidades pueden aumentar el riesgo de apnea en pacientes con COVID-19 5.
- La adherencia al tratamiento con CPAP es importante para el manejo efectivo de la OSA en pacientes con COVID-19 6.
En resumen, aunque no hay una respuesta directa a la pregunta de si la apnea es una secuela del COVID-19, los estudios sugieren que la OSA y el COVID-19 pueden estar relacionados, y que el uso de CPAP puede ser beneficioso en algunos pacientes con COVID-19. Sin embargo, se necesitan más estudios para entender mejor la relación entre la apnea y el COVID-19 6, 3, 5, 2, 4.