From the Guidelines
La metadona se utiliza principalmente para el tratamiento de la adicción a los opioides y el manejo del dolor crónico. Methadona es un opioido sintético de acción prolongada que ayuda a reducir los síntomas de abstinencia y las ansias en personas dependientes de la heroína o opioides recetados sin producir el mismo efecto eufórico. En el tratamiento de la adicción (tratamiento asistido con medicación o MAT), la metadona se administra típicamente diariamente en clínicas especializadas, con dosis iniciales alrededor de 20-30mg, ajustadas gradualmente según la respuesta individual 1. Para el dolor crónico, particularmente cuando otros tratamientos han fallado, la metadona se prescribe a dosis más bajas, generalmente comenzando con 2.5-5mg cada 8-12 horas. La metadona funciona uniendo los mismos receptores opioides que otros opioides, pero tiene una duración de acción mucho más larga (24-36 horas), lo que permite una dosis diaria en el tratamiento de la adicción. Este medicamento requiere un seguimiento cuidadoso debido a su potencial para la depresión respiratoria, la prolongación del intervalo QT (que afecta el ritmo cardíaco) y las interacciones con muchos otros medicamentos 1. Los pacientes nunca deben ajustar su dosis sin supervisión médica, ya que la metadona tiene una ventana terapéutica estrecha y puede acumularse en el cuerpo, aumentando el riesgo de sobredosis. Algunos de los beneficios de la metadona incluyen:
- Reducción de los síntomas de abstinencia y las ansias en personas dependientes de los opioides
- Manejo efectivo del dolor crónico en pacientes que no responden a otros tratamientos
- Posibilidad de dosificación diaria en el tratamiento de la adicción Sin embargo, también es importante considerar los posibles riesgos y efectos secundarios, como la depresión respiratoria, la prolongación del intervalo QT y las interacciones con otros medicamentos. En resumen, la metadona es un medicamento efectivo para el tratamiento de la adicción a los opioides y el manejo del dolor crónico, pero requiere un seguimiento cuidadoso y una dosificación precisa para minimizar los riesgos y maximizar los beneficios.
From the FDA Drug Label
Methadone Hydrochloride Oral Concentrate contiene metadona, un potente agonista opioides de la categoría II. Methadone, like morphine and other opioids used for analgesia, has the potential for being abused and is subject to criminal diversion. Methadone Hydrochloride Oral Concentrate, when used for the treatment of opioid addiction in detoxification or maintenance programs, may be dispensed only by opioid treatment programs certified by the Substance Abuse and Mental Health Services Administration
La metadona se utiliza para:
- Tratamiento de la adicción a los opioides en programas de desintoxicación o mantenimiento 2
- Analgesia 2 Es importante tener en cuenta que:
- La metadona tiene un alto potencial de abuso y riesgo de sobredosis fatal debido a la depresión respiratoria 2
- Debe ser utilizada con precaución y bajo supervisión médica cuidadosa, especialmente en pacientes con condiciones médicas preexistentes 2
From the Research
Uso de la Metadona
La metadona es un opioido sintético que se utiliza para varios propósitos, incluyendo:
- Alivio del dolor moderado a severo 3, 4
- Tratamiento de la dependencia de opioides 5, 6 La metadona tiene una farmacocinética única, con una alta biodisponibilidad y una vida media más larga en comparación con la morfina 3.
Efectividad en el Tratamiento del Dolor
La metadona es efectiva para el manejo del dolor crónico, incluyendo el dolor neuropático 4. Puede ser una opción adecuada para reemplazar otros opioides cuando los efectos secundarios limitan la escalada de la dosis.
Tratamiento de la Dependencia de Opioides
La metadona es una terapia de mantenimiento efectiva para el tratamiento de la dependencia de heroína, ya que retiene a los pacientes en el tratamiento y reduce el uso de heroína 5. Sin embargo, no muestra un efecto superior en la reducción de la actividad delictiva.
Seguridad y Precauciones
La seguridad de la metadona ha sido cuestionada debido al aumento en el número de muertes por sobredosis asociadas con la metadona 6. Se recomienda educar y aconsejar a los pacientes sobre la seguridad de la metadona, utilizar electrocardiografía para identificar a personas en mayor riesgo de arritmias asociadas con la metadona, y monitorear cuidadosamente a los pacientes para minimizar los riesgos.
Consideraciones Clínicas
La metadona puede interactuar con otros medicamentos y alterar su absorción o metabolismo, lo que puede requerir ajustes en la dosificación 3, 4. Es importante tener en cuenta las características demográficas y patofisiológicas de los pacientes al iniciar o ajustar la terapia con metadona.