From the Guidelines
La fatiga menopáusica puede ser manejada con enfoques no hormonales, como ejercicio moderado y terapia cognitivo-conductual, según lo recomendado en estudios recientes 1. Los enfoques no hormonales para la fatiga menopáusica incluyen modificaciones en el estilo de vida, como ejercicio regular, mantener una buena higiene del sueño y seguir una dieta equilibrada rica en granos integrales, frutas, verduras y proteínas magras.
- El ejercicio moderado, como caminar rápido, ciclismo o natación, durante al menos 30 minutos, 5 días a la semana, puede ayudar a reducir la fatiga 1.
- La terapia cognitivo-conductual puede ayudar a manejar el estrés y mejorar la calidad del sueño.
- Los suplementos como el hierro, si es deficiente, la vitamina B12 y la vitamina D también pueden ser beneficiosos.
- Los adaptógenos como la ashwagandha pueden ayudar a algunas mujeres.
- Para la fatiga severa que impacta el funcionamiento diario, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina como la escitalopram o la venlafaxina pueden ser beneficiosos, particularmente si la depresión o la ansiedad son factores contribuyentes. Es importante individualizar el tratamiento según la gravedad de los síntomas, la historia médica y las preferencias personales. La terapia de reemplazo hormonal (HRT) puede ser efectiva para algunas mujeres, pero debe ser considerada con precaución debido a los posibles riesgos asociados 1. En general, es recomendable consultar con un profesional de la salud para determinar el mejor enfoque de tratamiento para cada mujer.
From the Research
Opciones de manejo para la fatiga menopáusica
La fatiga menopáusica es un síntoma común que afecta a muchas mujeres durante la transición menopáusica. A continuación, se presentan algunas opciones de manejo para la fatiga menopáusica:
- Terapia hormonal: La terapia hormonal con estrógeno es la primera línea de tratamiento para los síntomas vasomotores y la fatiga menopáusica 2.
- Cambios en el estilo de vida: Los cambios en el estilo de vida, como la regulación de la temperatura corporal, las técnicas de relajación, el ejercicio físico regular, la pérdida de peso y el cese del tabaco, pueden ayudar a reducir la fatiga menopáusica 3.
- Dieta y suplementos: Una dieta saludable y equilibrada, rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras, puede ayudar a reducir la fatiga menopáusica 4, 5.
- Terapias no hormonales: Las terapias no hormonales, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), pueden ser efectivos para reducir la fatiga menopáusica en mujeres que no pueden o no desean recibir terapia hormonal 2, 3.
- Fitoelestrogenos: Los fitoelestrogenos, como los isoflavones de soja, pueden ayudar a reducir la fatiga menopáusica, aunque los resultados son inconsistentes 4.
Consideraciones importantes
Es importante tener en cuenta que cada mujer es única y puede requerir un enfoque individualizado para manejar la fatiga menopáusica. Es recomendable consultar con un profesional de la salud para determinar la mejor opción de tratamiento para cada caso específico. Además, es fundamental abordar los factores de estilo de vida y dietéticos antes de considerar cualquier tratamiento farmacológico 5, 6.