From the FDA Drug Label
La dosis recomendada de piperacilina y tazobactam para infecciones intraabdominales es de 3,375 gramos cada 6 horas, y para infecciones del tracto urinario complicadas, la dosis recomendada es de 2 a 4 gramos cada 8 horas, según la gravedad de la infección y la susceptibilidad del patógeno. La dosis recomendada de cefepima para infecciones del tracto urinario complicadas es de 0,5 a 1 gramo cada 12 horas, y para infecciones del tracto urinario graves, la dosis recomendada es de 2 gramos cada 12 horas.
Esquema antibiótico recomendado:
- Piperacilina-tazobactam (IV) a una dosis de 3,375 gramos cada 6 horas, o
- Cefepima (IV) a una dosis de 2 gramos cada 12 horas, dependiendo de la gravedad de la infección y la susceptibilidad del patógeno, en este caso E. coli resistente a fluoroquinolonas. Es importante tener en cuenta que la elección del antibiótico debe basarse en la susceptibilidad del patógeno y en la gravedad de la infección, y siempre debe ser supervisada por un profesional de la salud. 1 2
From the Research
Para una paciente femenina con un quiste renal sobreinfectado y urocultivo positivo para E. coli resistente a fluoroquinolonas, el esquema antibiótico recomendado sería ceftriaxone intravenoso 1-2g diarios o ertapenem 1g diarios, típicamente durante 2-4 semanas dependiendo de la respuesta clínica. La terapia inicial debe ser parenteral debido a la gravedad de la infección y para asegurar niveles adecuados de medicamento en el quiste. Después de la mejora clínica, la terapia puede cambiar a antibióticos orales basados en pruebas de susceptibilidad, como trimetoprim-sulfametoxazol (TMP-SMX) 160/800mg dos veces al día o amoxicilina-clavulanato 875/125mg dos veces al día para completar el curso de tratamiento 3, 4. Es importante mantener una hidratación adecuada durante todo el tratamiento, y se recomienda una imagen de seguimiento para asegurar la resolución de la infección. Este régimen tiene como objetivo organismos gramnegativos como E. coli, mientras proporciona una buena penetración en el fluido del quiste renal. La duración extendida es necesaria porque los antibióticos pueden penetrar mal en los quistes, particularmente si el quiste no se comunica bien con el sistema colector. En casos de infección severa o formación de absceso, puede ser necesaria la drenaje percutáneo junto con la terapia antibiótica.
Algunos estudios han demostrado que la resistencia a los antibióticos es un problema creciente en el tratamiento de las infecciones del tracto urinario, incluyendo las infecciones de quistes renales 5, 6. Por lo tanto, es fundamental elegir un esquema antibiótico adecuado y basado en la susceptibilidad del microorganismo causante. La elección del antibiótico debe considerar la gravedad de la infección, la presencia de factores de riesgo y la posibilidad de resistencia a los antibióticos.
En resumen, el tratamiento de una paciente femenina con un quiste renal sobreinfectado y E. coli resistente a fluoroquinolonas debe ser individualizado y basado en la susceptibilidad del microorganismo causante, con un enfoque en la terapia antibiótica parenteral inicial y la posibilidad de cambiar a antibióticos orales después de la mejora clínica, junto con una hidratación adecuada y seguimiento imagenológico para asegurar la resolución de la infección.