From the Research
La administración de suero glucosado e insulina en la cetoacidosis diabética es crucial cuando los niveles de glucemia caen por debajo de 250 mg/dL para prevenir la hipoglucemia mientras se continúa con la eliminación de cetonas. Cuando se trata la cetoacidosis diabética (DKA), el objetivo principal es suprimir la cetogénesis proporcionando insulina, lo que inhibe la descomposición de los ácidos grasos y la producción posterior de cetonas. Incluso después de que la glucemia se normaliza, los pacientes aún tienen cetosis significativa que requiere terapia con insulina continua. Typicamente, cuando los niveles de glucosa caen por debajo de 250 mg/dL, se debe iniciar el suero glucosado (D10W) a una velocidad de 100-250 mL/hora mientras se mantiene la infusión de insulina (usualmente a 0.05-0.1 unidades/kg/hora) 1. Este enfoque permite la continuación de la eliminación de cetonas sin riesgo de hipoglucemia. La infusión de insulina debe continuar hasta que el anion gap se normalice y la cetoacidosis se resuelva, lo que puede tardar varias horas después de que los niveles de glucosa se hayan normalizado. La discontinuación prematura de la terapia con insulina puede llevar a la recurrencia de la cetoacidosis, incluso si los niveles de glucosa en sangre son normales o bajos. La base fisiológica de este enfoque es que la insulina tiene acciones duales: disminuir la glucemia y suprimir la cetogénesis, siendo este último efecto crucial para la resolución completa de la DKA. Algunos estudios han demostrado que la administración de suero glucosado e insulina en la DKA es efectiva para prevenir la hipoglucemia y continuar con la eliminación de cetonas 2, 3, 4. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la evidencia más reciente y de mayor calidad sugiere que la administración de suero glucosado e insulina debe ser individualizada y basada en las necesidades específicas del paciente 1, 5.
Algunos puntos clave a considerar son:
- La cetoacidosis diabética es una condición grave que requiere tratamiento inmediato y monitoreo cercano.
- La insulina es crucial para suprimir la cetogénesis y prevenir la hipoglucemia.
- El suero glucosado debe ser administrado cuando los niveles de glucosa caen por debajo de 250 mg/dL para prevenir la hipoglucemia.
- La infusión de insulina debe continuar hasta que el anion gap se normalice y la cetoacidosis se resuelva.
- La administración de suero glucosado e insulina debe ser individualizada y basada en las necesidades específicas del paciente.