From the Guidelines
La fiebre no causa hipertensión arterial de manera directa. En realidad, durante una fiebre, los vasos sanguíneos a menudo se dilatan como parte de la respuesta inflamatoria del cuerpo, lo que puede bajar temporalmente la presión arterial en lugar de elevarla. Sin embargo, el estrés y la incomodidad asociados con la fiebre pueden causar un aumento transitorio en la presión arterial en algunas personas. Esto ocurre porque el dolor y la incomodidad pueden activar el sistema nervioso simpático, desencadenando la liberación de hormonas del estrés como la adrenalina que elevan temporalmente la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Una vez que la fiebre se resuelve, estos cambios temporales en la presión arterial suelen regresar a la normalidad. Si se experimentan tanto fiebre como hipertensión, es probable que sean problemas o síntomas de una condición subyacente separados, en lugar de uno causando al otro. Es importante tratar la fiebre adecuadamente con antipiréticos como el acetaminofén o el ibuprofeno mientras se monitorea la presión arterial, y consultar a un proveedor de atención médica si ambos síntomas persisten o empeoran, ya que esto podría indicar una condición más grave que requiere atención médica 1. Algunos estudios sugieren que el tratamiento de la fiebre y el control de la presión arterial son importantes en el manejo de pacientes con accidente cerebrovascular, pero no establecen una relación directa de causalidad entre la fiebre y la hipertensión arterial 1. En resumen, aunque la fiebre puede tener efectos indirectos en la presión arterial, no es una causa directa de hipertensión arterial. Es crucial abordar ambos síntomas de manera adecuada y buscar atención médica si persisten o empeoran.
From the Research
Efectos de la fiebre en la hipertensión arterial
La relación entre la fiebre y la hipertensión arterial es compleja y ha sido estudiada en varias investigaciones. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre este tema:
- La fiebre puede tener efectos hemodinámicos significativos en el cuerpo, incluyendo cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la saturación de oxígeno en la sangre 2.
- Un estudio encontró que la resolución de la fiebre se asoció con un aumento en el índice de volumen sistólico y el índice de trabajo sistólico ventricular izquierdo en pacientes con infecciones bacterianas y no infecciosas 3.
- Otro estudio sugirió que la diferencia de presión arterial entre los brazos derecho e izquierdo puede estar asociada con la fiebre y la hipertensión en pacientes ambulatorios 4.
- La hipertensión es un factor de riesgo importante para la enfermedad cardiovascular, y se ha demostrado que la fiebre puede aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que puede ser perjudicial para los pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente 5, 6.
Mecanismos subyacentes
Los mecanismos exactos por los cuales la fiebre afecta la presión arterial no están completamente claros, pero se cree que pueden involucrar:
- Cambios en la frecuencia cardíaca y la contractilidad cardíaca 3, 2.
- Alteraciones en la función vascular, incluyendo la dilatación o la constricción de los vasos sanguíneos 4, 6.
- Efectos en el sistema nervioso simpático y la liberación de hormonas vasoactivas 5, 6.
Implicaciones clínicas
Es importante considerar los efectos potenciales de la fiebre en la presión arterial en pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente o en aquellos que están en riesgo de desarrollar hipertensión. Los profesionales de la salud deben estar atentos a los cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la saturación de oxígeno en la sangre en pacientes febriles, y tomar medidas para manejar estos cambios de manera efectiva 2.