From the Guidelines
El tratamiento de impetigo en pacientes pediátricos debe iniciarse con mupirocina tópica 2% para casos leves y localizados. Esta recomendación se basa en la guía de práctica clínica de la Infectious Diseases Society of America 1, que sugiere el uso de mupirocina 2% tópica para niños con infecciones cutáneas menores, como el impetigo.
Para casos más extensos o cuando la terapia tópica no es práctica, se recomiendan antibióticos orales. Las opciones comunes incluyen cefalexina, dicloxacilina o amoxicilina-clavulanato, dependiendo de la gravedad y la susceptibilidad del patógeno 1. Es importante considerar la posibilidad de resistencia a los antibióticos, especialmente en casos de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA) o alergia a la penicilina, en cuyo caso clindamicina o trimetoprim-sulfametoxazol pueden ser alternativas viables.
Además del tratamiento medicamentoso, es crucial la higiene adecuada, incluyendo el lavado suave de las áreas afectadas con agua tibia y jabón suave, la remoción de costras y la prevención de la propagación a través de buenas prácticas de higiene. Los padres deben ser asesorados para mantener a los niños en casa hasta 24 horas después de iniciar el tratamiento antibiótico, dado que el impetigo es altamente contagioso y se debe a bacterias como Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes que entran a través de roturas en la piel, lo que explica su frecuencia en niños que con frecuencia tienen lesiones cutáneas menores.
Algunos puntos clave a considerar en el tratamiento del impetigo en pacientes pediátricos incluyen:
- La gravedad de la infección y la extensión de las lesiones
- La presencia de factores de riesgo para resistencia antibiótica
- La necesidad de terapia tópica versus oral
- La importancia de la higiene y el aislamiento para prevenir la propagación
- La monitorización de la respuesta al tratamiento y la ajuste según sea necesario
Es fundamental seguir las recomendaciones más recientes y basadas en evidencia para garantizar el mejor resultado posible en términos de morbilidad, mortalidad y calidad de vida para los pacientes pediátricos con impetigo.
From the FDA Drug Label
ALTABAX® es indicado para su uso en adultos y pacientes pediátricos de 9 meses de edad o mayores para el tratamiento tópico de impetigo (hasta 100 cm² en área total en adultos o 2% de área total de superficie corporal en pacientes pediátricos de 9 meses de edad o mayores) debido a Staphylococcus aureus (aislados sensibles a la meticilina solo) o Streptococcus pyogenes [ver Estudios clínicos (14)].
El tratamiento para impetigo en pacientes pediátricos es el uso de ALTABAX (retapamulin), un antibiótico tópico, en pacientes de 9 meses de edad o mayores. La seguridad y eficacia de ALTABAX en el tratamiento de impetigo han sido establecidas en pacientes pediátricos de 9 meses a 17 años 2.
From the Research
Tratamiento de Impetigo en Pediatría
El tratamiento de impetigo en pacientes pediátricos puede variar dependiendo de la gravedad y el tipo de infección. A continuación, se presentan algunas opciones de tratamiento:
- Antibióticos tópicos: Los antibióticos tópicos como la mupirocina y el ácido fusídico son efectivos y pueden ser superiores a los antibióticos orales 3, 4, 5. La mupirocina ha demostrado ser segura y efectiva en el tratamiento de impetigo en niños 5.
- Antibióticos orales: Los antibióticos orales como la eritromicina y la penicilina V pueden ser utilizados en casos de impetigo extenso o severo 4, 6. Sin embargo, la penicilina V puede no ser efectiva en algunos casos 6.
- Retapamulina: La retapamulina es un antibiótico tópico nuevo que ha demostrado ser efectivo y seguro en el tratamiento de impetigo 7.
- Desinfectantes: Los desinfectantes no son efectivos en el tratamiento de impetigo y pueden no ser recomendados 4, 6.
Consideraciones importantes
Es importante tener en cuenta que la resistencia a los antibióticos es un problema creciente en todo el mundo, por lo que es importante elegir el tratamiento adecuado para cada caso 6. Además, es importante seguir las instrucciones del médico y completar el tratamiento para evitar la propagación de la infección y reducir el riesgo de complicaciones.
Opciones de tratamiento
A continuación, se presentan algunas opciones de tratamiento para impetigo en pacientes pediátricos: