From the Research
El manejo de un paciente con transgresión alcohólica y niveles significativamente elevados de creatina kinasa (CK) sin falla renal implica principalmente atención de apoyo y cesación del alcohol. El paciente debe dejar de consumir alcohol de inmediato y recibir hidratación intravenosa agresiva con solución salina normal para mantener una producción de orina de al menos 1-2 mL/kg/hora. Esta hidratación ayuda a eliminar la mioglobina de los riñones y prevenir lesiones renales agudas. Es esencial el monitoreo y reemplazo de electrolitos, particularmente potasio, calcio y fósforo, ya que estos pueden desequilibrarse durante la descomposición muscular. El manejo del dolor con acetaminofén (hasta 3000 mg diarios en dosis divididas) es preferible a los AINE, que pueden estresar los riñones. Deben obtenerse mediciones seriadas de CK cada 24-48 horas hasta que los niveles comiencen a disminuir. Los pacientes deben evitar la actividad física intensa hasta que los niveles de CK se normalicen. Se recomienda la suplementación con tiamina (100 mg diarios) y folato (1 mg diarios) para abordar las deficiencias nutricionales comunes en pacientes alcohólicos. Este enfoque aborda la causa subyacente de la rabdomiolisis mientras previene complicaciones, particularmente la falla renal, que puede desarrollarse si la condición no se maneja adecuadamente 1.
Algunos estudios sugieren que la hidratación con solución salina es eficaz para prevenir la lesión renal aguda en pacientes con enfermedad renal crónica 2. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la hidratación excesiva puede llevar a edema intersticial y empeorar la función renal 3. Por lo tanto, es crucial monitorear estrechamente el estado de hidratación del paciente y ajustar la terapia de fluidos según sea necesario. La suplementación con vitaminas y minerales es importante para abordar las deficiencias nutricionales comunes en pacientes alcohólicos, como se muestra en un estudio que encontró que la suplementación con vitamina B12 mejoró los síntomas de polineuropatía en un paciente con deficiencia de vitamina B12 4.
En resumen, el manejo de un paciente con transgresión alcohólica y niveles elevados de CK sin falla renal requiere una atención de apoyo y cesación del alcohol, hidratación intravenosa agresiva, monitoreo y reemplazo de electrolitos, manejo del dolor y suplementación con vitaminas y minerales. Es importante tener en cuenta las complicaciones potenciales, como la lesión renal aguda, y monitorear estrechamente el estado de hidratación del paciente para ajustar la terapia de fluidos según sea necesario.