From the Research
La no función primaria hepática después del trasplante de hígado se diagnostica cuando el injerto no funciona inmediatamente después del trasplante, típicamente dentro de las primeras 24-72 horas, y se caracteriza por disfunción hepática severa, coagulopatía persistente, hipoglucemia, producción mínima o nula de bilis, acidosis metabólica, inestabilidad hemodinámica y encefalopatía. Los criterios diagnósticos incluyen enzimas hepáticas marcadamente elevadas (AST/ALT >2000-3000 IU/L), coagulopatía persistente con INR >2.5 que no se corrige con plasma congelado fresco, hipoglucemia que requiere infusión continua de glucosa, producción mínima o nula de bilis (<20 mL/día si se mide), acidosis metabólica, inestabilidad hemodinámica que requiere soporte con vasopresores y encefalopatía que progresa a coma 1. Los hallazgos de laboratorio también suelen mostrar hiperbilirrubinemia (bilirrubina total >10 mg/dL), niveles elevados de lactato y disfunción renal. Las estudios de imagen pueden mostrar flujo arterial pobre o ausente en la ecografía Doppler, aunque se deben descartar complicaciones vasculares como causa. El diagnóstico requiere la exclusión de otras causas de disfunción del injerto temprano, como trombosis de la arteria hepática, trombosis de la vena porta o rechazo hiperagudo. La no función primaria es una emergencia médica que requiere retrasplante inmediato como tratamiento definitivo, ya que la mortalidad se acerca al 80% sin retrasplante 2. La condición resulta de una lesión grave por isquemia-reperfusión, a menudo relacionada con un tiempo prolongado de isquemia en frío, mala calidad del órgano donante o factores del receptor, como altas puntuaciones de MELD o inestabilidad hemodinámica durante la cirugía. Es importante destacar que la definición de no función primaria puede variar según los criterios utilizados, pero en general, se considera que el injerto no funciona cuando no puede mantener la homeostasis del paciente después del trasplante 3. En resumen, la no función primaria hepática es una complicación grave después del trasplante de hígado que requiere un diagnóstico y tratamiento oportunos para mejorar la supervivencia del paciente.
Algunos de los criterios diagnósticos más comunes incluyen:
- Enzimas hepáticas marcadamente elevadas (AST/ALT >2000-3000 IU/L)
- Coagulopatía persistente con INR >2.5
- Hipoglucemia que requiere infusión continua de glucosa
- Producción mínima o nula de bilis (<20 mL/día si se mide)
- Acidosis metabólica
- Inestabilidad hemodinámica que requiere soporte con vasopresores
- Encefalopatía que progresa a coma Es importante tener en cuenta que la no función primaria puede ser causada por various factores, incluyendo lesión por isquemia-reperfusión, mala calidad del órgano donante, factores del receptor, como altas puntuaciones de MELD o inestabilidad hemodinámica durante la cirugía 4. En cualquier caso, el diagnóstico y tratamiento oportunos son fundamentales para mejorar la supervivencia del paciente.
En cuanto a la relación entre la no función primaria y la mortalidad, se ha demostrado que la mortalidad se acerca al 80% sin retrasplante 2. Por lo tanto, el retrasplante inmediato es el tratamiento definitivo para la no función primaria hepática. Es importante destacar que la no función primaria puede ser prevenida o minimizada mediante la selección cuidadosa del donante, la optimización de la condición del receptor y la minimización del tiempo de isquemia en frío 5. En resumen, la no función primaria hepática es una complicación grave después del trasplante de hígado que requiere un diagnóstico y tratamiento oportunos para mejorar la supervivencia del paciente.