From the Guidelines
El tratamiento para un paciente con insolación por calor debe ser la inmersión corporal completa en agua fría (1°C-26°C) hasta que la temperatura corporal sea inferior a 39°C (102.2°F), según lo recomendado por la evidencia más reciente y de alta calidad 1. Este enfoque de enfriamiento rápido es crucial para reducir el riesgo de daño orgánico permanente o muerte. Algunos pasos importantes incluyen:
- Mover al paciente a un ambiente más fresco y remover ropa excesiva.
- Aplicar métodos de enfriamiento rápido, como inmersión en agua fría, aplicación de paquetes de hielo en el cuello, axilas y ingle, o rociar con agua fresca mientras se abanica.
- Administrar fluidos intravenosos en entornos médicos para abordar la deshidratación y los desequilibrios electrolíticos.
- Monitorear continuamente la temperatura corporal, con el objetivo de reducirla a 38.3-38.9°C (101-102°F). Es importante destacar que los medicamentos no suelen ser el tratamiento principal, aunque las benzodiazepinas pueden usarse para el temblor o las convulsiones. La evidencia más reciente también sugiere evitar el uso rutinario de acetaminofén, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y salicilatos para la reducción de la temperatura 1, ya que no hay evidencia que respalde un efecto deseable en el contexto de la insolación por calor y pueden conllevar riesgos de efectos adversos. Además, la supervivencia de la insolación por calor está relacionada con la velocidad a la que se logra la reducción de la temperatura; un enfriamiento más rápido se asocia con una mejor supervivencia 1.
From the Research
Tratamiento para la insolación con calor
El tratamiento para la insolación con calor, también conocida como golpe de calor, es un tema de gran importancia en medicina de emergencia. A continuación, se presentan los pasos a seguir para tratar a un paciente con esta condición:
- Enfriamiento rápido: Es fundamental enfriar al paciente lo más rápido posible para evitar daños cerebrales y otros complicaciones graves. Esto se puede lograr mediante técnicas de enfriamiento como la inmersión en un baño de hielo o la aplicación de toallas húmedas y frías 2, 3.
- Rehidratación: La rehidratación es crucial para reponer los líquidos y electrolitos perdidos debido a la transpiración excesiva. Se puede administrar fluidos intravenosos si es necesario, pero es importante monitorear los niveles de sodio en la sangre para evitar la edema cerebral 2, 4.
- Monitoreo y soporte: Es importante monitorear la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y otros signos vitales del paciente. También se debe proporcionar soporte respiratorio y cardíaco si es necesario 5, 6.
- Tratamiento de complicaciones: Es importante estar atento a las posibles complicaciones del golpe de calor, como la rabdomiolisis, la coagulación intravascular diseminada y la insuficiencia renal. Se pueden administrar medicamentos como la mannitol y los diuréticos para proteger la función renal 2.
Consideraciones especiales
Es importante tener en cuenta que ciertos grupos de personas, como los niños, los ancianos y aquellos con enfermedades crónicas, son más vulnerables al golpe de calor. Es fundamental tomar medidas preventivas, como mantener la hidratación, evitar la exposición prolongada al calor y tomar descansos frecuentes en entornos calurosos 4, 3.