From the Guidelines
La cetoacidosis diabética (DKA) y el síndrome hiperosmolar hiperglucémico (HHS) son complicaciones graves de la diabetes que requieren un tratamiento oportuno y adecuado para prevenir la morbilidad y la mortalidad. La DKA se caracteriza por hiperglucemia, producción de cetona y acidosis metabólica, mientras que el HHS se caracteriza por hiperglucemia extrema, deshidratación severa y hiperosmolaridad sin cetosis o acidosis significativa. Los objetivos del tratamiento incluyen la restauración del volumen circulatorio y la perfusión tisular, la resolución de la hiperglucemia y la corrección del desequilibrio electrolítico y la acidosis. El tratamiento de la DKA requiere reemplazo de fluidos intravenosos agresivo (típicamente 0,9% de cloruro de sodio a 15-20 mL/kg/hora inicialmente), insulina intravenosa (0,1 unidades/kg/hora) y monitoreo cuidadoso de los niveles de potasio, fosfato y bicarbonato. Para el HHS, el reemplazo de fluidos es aún más crítico (a menudo requiere 6-10 L), con administración de insulina más lenta (0,05-0,1 unidades/kg/hora) para evitar cambios rápidos en la osmolalidad que podrían causar edema cerebral. Ambas condiciones requieren monitoreo frecuente de la glucosa, electrolitos y estado mental, con transición gradual a insulina subcutánea una vez que se resuelve la crisis aguda 1. La patofisiología subyacente explica estas diferencias: en la DKA, la deficiencia de insulina conduce a la descomposición de grasas y la producción de cetona, causando acidosis, mientras que en el HHS, queda alguna actividad de insulina, suficiente para prevenir la cetosis pero insuficiente para controlar la hiperglucemia, lo que resulta en diuresis osmótica y deshidratación severa 1. Es importante individualizar el tratamiento según la evaluación clínica y de laboratorio cuidadosa, y tratar cualquier causa subyacente correctable de DKA, como sepsis, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular 1.
From the Research
Diferencia entre ceroacidosis y síndrome hiperhosmolar
- La ceroacidosis, también conocida como cetoacidosis diabética (DKA), es una complicación grave de la diabetes caracterizada por la presencia de cuerpos cetónicos en la sangre, acidosis y deshidratación 2.
- El síndrome hiperhosmolar, también conocido como síndrome hiperhosmolar hiperglucémico (HHS), es otra complicación grave de la diabetes caracterizada por una glucemia muy alta, deshidratación severa y un estado de conciencia alterado 2.
- La principal diferencia entre DKA y HHS es la presencia de cetoacidosis en DKA, que no está presente en HHS 3.
Tratamiento de la ceroacidosis y el síndrome hiperhosmolar
- El tratamiento de la DKA y el HHS incluye la administración agresiva de fluidos intravenosos con reemplazo de electrolitos, seguido de la administración de insulina 2.
- En pacientes con DKA, la insulina se administra generalmente a través de una infusión intravenosa, mientras que en pacientes con HHS, la insulina se puede administrar de manera subcutánea 3.
- Es importante monitorear cuidadosamente a los pacientes con DKA y HHS durante el tratamiento, ya que pueden presentar complicaciones graves como la edema cerebral, la hipoglucemia y la hipercaliemia 4.
- El tratamiento también debe incluir la identificación y el tratamiento de las causas subyacentes que provocaron la DKA o el HHS, como la infección o la falta de adherencia al tratamiento con insulina 5.
- En casos de hiperosmolaridad, es importante utilizar fluidos intravenosos para corregir la deshidratación y la hipernatremia, y administrar insulina para controlar la glucemia 6.
Consideraciones especiales en el tratamiento
- Es importante tener en cuenta que la DKA y el HHS pueden presentar con características clínicas y bioquímicas similares, por lo que es fundamental realizar un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado 2.
- La edad y el sexo del paciente también pueden influir en la presentación y el tratamiento de la DKA y el HHS, por lo que es importante considerar estas variables en el manejo del paciente 6.
- La colaboración entre los profesionales de la salud es fundamental para proporcionar un tratamiento efectivo y seguro para los pacientes con DKA y HHS 3.