Diagnóstico Diferencial La paciente de 4 años presenta una historia de 3 días de fiebre intermitente de leve intensidad que mejora con acetaminofén pero regresa con intensidad moderada. A continuación, se presentan las posibles causas de sus síntomas, organizadas en categorías:
- Diagnóstico más probable
- Infección viral (como la fiebre faríngea o la mononucleosis infecciosa): La presencia de eritema de faringe, hipertrofia de amígdalas y esplenomegalia leve sugiere una infección viral. La mejora temporal con acetaminofén y la posterior recurrencia de la fiebre también apoyan esta posibilidad.
- Otros diagnósticos probables
- Fiebre tifoidea: Aunque no hay diarrea, la presencia de fiebre intermitente, esplenomegalia y eritema de faringe podría sugerir esta posibilidad.
- Infección bacteriana (como la faringitis estreptocócica): La presencia de eritema de faringe y hipertrofia de amígdalas podría indicar una infección bacteriana, aunque la ausencia de odinofagia y la mejora con acetaminofén hacen que esta posibilidad sea menos probable.
- No te pierdas (diagnósticos que no son tan probables, pero que podrían ser mortales si se pasan por alto)
- Sepsis: Aunque la paciente parece estar bien y no hay signos de shock, la presencia de fiebre y esplenomegalia podría sugerir una infección más grave.
- Leucemia: La esplenomegalia y la fiebre podrían ser síntomas de una leucemia, aunque la normalidad del hemograma hace que esta posibilidad sea menos probable.
- Diagnósticos raros
- Brucelosis: La presencia de fiebre intermitente, esplenomegalia y eritema de faringe podría sugerir esta posibilidad, aunque es una enfermedad rara en niños.
- Tuberculosis: La presencia de fiebre y esplenomegalia podría sugerir esta posibilidad, aunque la ausencia de otros síntomas respiratorios y la normalidad del hemograma hacen que esta posibilidad sea menos probable.
Es importante realizar más pruebas y evaluaciones para determinar el diagnóstico correcto y establecer un plan de tratamiento adecuado. Se deben considerar pruebas como la tira reactiva de mononucleosis, la serología para fiebre tifoidea y la cultura de garganta para determinar la presencia de bacterias patógenas. Además, se debe realizar un seguimiento cercano de la paciente para evaluar la evolución de sus síntomas y ajustar el tratamiento según sea necesario.