From the Guidelines
La isquemia arterial crónica se presenta típicamente con un conjunto de síntomas que se desarrollan gradualmente a medida que el flujo sanguíneo a los tejidos afectados se vuelve progresivamente restringido. La sintomatología característica incluye dolor muscular, calambres o fatiga durante la actividad física que se alivia con el descanso, así como dolor en reposo, especialmente por la noche, que puede ser aliviado colgando la extremidad afectada sobre el borde de la cama. Según la guía de práctica clínica de 2016 de la American Heart Association (AHA) y el American College of Cardiology (ACC) 1, la isquemia crítica de los miembros (CLI) se caracteriza por dolor isquémico en reposo crónico (≥2 semanas), úlceras o gangrena en uno o ambos miembros inferiores atribuibles a enfermedad oclusiva arterial objetivamente probada.
Algunos de los hallazgos físicos comunes incluyen:
- Pulso periférico disminuido o ausente
- Extremidades frías
- Palidez al elevar la extremidad
- Rubor dependiente
- Pérdida de cabello
- Uñas de los pies engrosadas
- Piel atrófica brillante
- Retardo en el llenado capilar
En casos avanzados, puede ocurrir pérdida de tejido, manifestándose como úlceras no curativas o gangrena, generalmente afectando las porciones más distales de la extremidad, como los dedos de los pies o el talón. Estos síntomas resultan de la insuficiencia arterial crónica, más comúnmente causada por aterosclerosis, que progresa estrechando la luz arterial y reduciendo el flujo sanguíneo a los tejidos. El cuerpo intenta compensar a través del desarrollo de la circulación colateral, lo que explica el inicio gradual en comparación con la presentación súbita de la isquemia aguda. La guía de 2016 de la AHA/ACC también destaca la importancia de la evaluación objetiva de la enfermedad arterial oclusiva mediante pruebas como el índice de presión tobillo-brazo (ABI), el índice de presión del tobillo (TBI), la presión de oxígeno transcutánea (TcPO2) o la presión de perfusión cutánea 1.
From the Research
Clínica de la isquemia arterial crónica
La isquemia arterial crónica se caracteriza por una disminución en el flujo sanguíneo hacia los músculos de las extremidades inferiores, lo que puede causar dolor, fatiga y debilidad en las piernas. A continuación, se presentan los síntomas y características clínicas de la isquemia arterial crónica:
- Dolor o fatiga en las piernas al caminar o realizar ejercicio, que se alivia con el descanso 2, 3
- Disminución en la capacidad de caminar o realizar actividades físicas debido a la falta de oxígeno en los músculos de las piernas 2, 3
- Posibilidad de tener enfermedad cardiovascular subyacente, como enfermedad coronaria o carotídea 3
- Mayor riesgo de mortalidad cardiovascular y accidente cerebrovascular en pacientes con claudicación intermitente 3
Diagnóstico y evaluación
El diagnóstico de la isquemia arterial crónica se basa en la historia clínica, el examen físico y las pruebas diagnósticas, como:
- Pruebas de función vascular, como la medición del índice tobillo-brazo (ITB) 3
- Ecografía doppler para evaluar el flujo sanguíneo en las arterias de las piernas 4
- Angiografía para visualizar las arterias y detectar cualquier obstrucción o estenosis 4
Tratamiento y manejo
El tratamiento de la isquemia arterial crónica se enfoca en mejorar la capacidad de caminar y reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Medicamentos, como cilostazol, que pueden mejorar la capacidad de caminar y reducir el dolor en las piernas 2, 5, 6
- Terapia de ejercicio, como caminar o hacer ejercicio aeróbico, para mejorar la circulación sanguínea y la fuerza muscular en las piernas 3
- Cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar y seguir una dieta saludable, para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular 2, 3