From the Guidelines
Deberían realizarse extensiones gruesas cada 12 horas hasta que se observe una disminución del parasitismo por debajo del 1% y luego cada 24 horas hasta que se obtenga un resultado negativo, según lo recomendado por 1 y 1. Esto es crucial para monitorear la respuesta al tratamiento antimalárico, especialmente en casos de malaria complicada. La frecuencia de las extensiones gruesas puede ajustarse según la especie de Plasmodium que cause la infección, siendo la especie P. falciparum la que requiere un monitoreo más vigilante. Además, se recomienda realizar controles de seguimiento en los días 7,14,21 y 28 después del tratamiento para detectar posibles recrudescencias o fallos del tratamiento, como se menciona en 1 y 1. Es importante destacar que la densidad parasitaria debería disminuir al menos un 75% dentro de las 48 horas después del inicio del tratamiento efectivo, y que la persistencia de parasitemia más allá de las 72 horas sugiere un posible fallo del tratamiento, como se indica en 1. Por lo tanto, el monitoreo regular es fundamental para detectar signos tempranos de complicaciones graves de la malaria y garantizar la eliminación completa de los parásitos antes de discontinuar la observación, especialmente en pacientes no inmunes que corren un mayor riesgo de progresión de la enfermedad. En resumen, la realización de extensiones gruesas cada 12 horas y luego cada 24 horas, junto con controles de seguimiento, es esencial para evaluar la respuesta al tratamiento antimalárico y prevenir complicaciones. Algunos estudios, como el de 1, sugieren que los pacientes que permanecen sintomáticos más de 3 días después del inicio del tratamiento deberían someterse a una nueva extensión gruesa, y se debería instituir una terapia alternativa si el grado de parasitemia no ha disminuido marcadamente en ese momento. Sin embargo, es importante tener en cuenta que este estudio es de 1992 y que las recomendaciones actuales, como las de 1 y 1, sugieren un enfoque más agresivo y frecuente para el monitoreo de la respuesta al tratamiento antimalárico. En cualquier caso, es fundamental seguir las recomendaciones más recientes y basadas en la mejor evidencia disponible para garantizar el mejor resultado posible para los pacientes con malaria. Algunas consideraciones importantes incluyen:
- La especie de Plasmodium que cause la infección
- La gravedad de la enfermedad
- La presencia de complicaciones
- La respuesta al tratamiento
- La necesidad de controles de seguimiento para detectar posibles recrudescencias o fallos del tratamiento. En resumen, la realización de extensiones gruesas cada 12 horas y luego cada 24 horas, junto con controles de seguimiento, es esencial para evaluar la respuesta al tratamiento antimalárico y prevenir complicaciones, según lo recomendado por 1 y 1.
From the Research
Frecuencia de realización de gota gruesa para definir respuesta a tratamiento antimalárico
La frecuencia de realización de gota gruesa para evaluar la respuesta a tratamiento antimalárico varía según las guías y estudios. Algunos estudios sugieren lo siguiente:
- Un estudio publicado en el Bulletin of the World Health Organization en 1990 2 propone un esquema simplificado para evaluar la respuesta de los pacientes con malaria al tratamiento, que incluye la recopilación y examen de películas de sangre antes de la primera dosis y en los días 2 y 7 después del inicio del tratamiento.
- Otro estudio publicado en el Malaria Journal en 2011 3 evaluó la eficacia y seguridad de dos regímenes de tratamiento antimalárico en pacientes con malaria no complicada, y encontró que la tasa de respuesta clínica y parasitológica adecuada (ACPR) en el día 28 fue del 98,4% y 96,2%, respectivamente.
- Un estudio publicado en el Journal of Clinical Microbiology en 2019 4 evaluó la eficacia de la PCR para monitorear la respuesta al tratamiento antimalárico en un entorno no endémico, y encontró que la PCR fue capaz de detectar el ADN del parásito en el 12% y 10% de las muestras en el día 28 después del inicio del tratamiento, respectivamente.
Consideraciones adicionales
Es importante tener en cuenta que la frecuencia de realización de gota gruesa puede variar dependiendo de la gravedad de la enfermedad, la edad del paciente y la presencia de factores de riesgo. Además, la utilización de pruebas de diagnóstico rápidas y métodos de amplificación de ácidos nucleicos puede ser útil en la detección de infecciones agudas de malaria, como se discute en un artículo publicado en el Journal of Clinical Microbiology en 2017 5. La medición de la eficacia de los medicamentos antimaláricos en vivo mediante PCR cuantitativa también puede ser una herramienta útil para evaluar la respuesta al tratamiento, como se describe en un estudio publicado en el Malaria Journal en 2010 6.