From the Research
Una fistula carotideo cavernosa (CCF) se manifiesta típicamente con una constelación de síntomas oculares y neurológicos, que incluyen exoftalmos (protrusión del ojo), quemosis (hinchazón de la conjuntiva), diplopia (visión doble) y bruit orbital (sonido audible sobre el ojo). Los pacientes pueden presentar también disminución de la agudeza visual, dolor de cabeza, especialmente detrás o alrededor del ojo afectado, y otros síntomas como aumento de la presión intraocular, oftalmoplejia (limitaciones en el movimiento del ojo) y, en casos graves, hemorragia intracraneal 1. Estos síntomas ocurren debido a la creación de una conexión anormal entre la arteria carótida y el seno cavernoso, lo que causa que la sangre arterial fluya directamente hacia el sistema venoso, aumentando la presión en las venas orbitales y llevando a la congestión ocular característica.
Síntomas comunes
- Exoftalmos
- Quemosis
- Diplopia
- Bruit orbital
- Disminución de la agudeza visual
- Dolor de cabeza
- Aumento de la presión intraocular
- Oftalmoplejia
Causas y factores de riesgo
Las CCF pueden desarrollarse espontáneamente en pacientes con factores de riesgo como hipertensión o trastornos del tejido conectivo, o traumáticamente después de lesiones en la cabeza o procedimientos quirúrgicos 2. La mayoría de los casos de CCF son secundarios a un trauma conocido, mientras que una minoría son espontáneos 1.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de CCF se confirma mediante angiografía cerebral, que es el estándar de oro para el diagnóstico 2. El tratamiento de primera línea consiste en la oclusión endovascular del fistula, utilizando métodos como la colocación de coils, balones o agentes embolizantes 1. La mayoría de los pacientes experimentan una remisión completa de los síntomas después del tratamiento endovascular, aunque puede ocurrir una recurrencia en algunos casos 1.
Importancia del diagnóstico y tratamiento oportunos
Es fundamental un diagnóstico y tratamiento oportunos para prevenir la pérdida permanente de la visión y otros complicaciones graves asociadas con las CCF 3. Los médicos de emergencia deben estar alertas a esta condición, ya que puede ser fácilmente mal diagnosticada y requiere una historia clínica detallada y un examen físico para establecer el diagnóstico correcto 3.